Defensa de EEUU suprime la obligación de vacunarse contra la gripe en el Ejército

El Pentágono elimina la obligación de vacunarse contra la gripe en el Ejército de EEUU, alegando falta de racionalidad y respeto a creencias religiosas.

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El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth  Europa Press/Contacto/Po1 Eric Brann/Dod

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El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha comunicado este martes que ha rubricado una orden por la que se elimina la exigencia de vacunarse contra la gripe en las Fuerzas Armadas, al considerar que carece de "racionalidad" y que vulnera las "convicciones religiosas" de los militares.

"Bajo la desastrosa Administración Biden, el Pentágono libró una guerra implacable contra nuestros soldados en muchos frentes, incluyendo la negación de su autonomía médica básica y la libertad de expresar sus convicciones religiosas", ha defendido en un vídeo difundido en redes sociales.

Hegseth ha insistido en que "la idea de que la vacuna contra la gripe deba ser obligatoria para todos los miembros del servicio militar en todas partes, en todas las circunstancias y en todo momento es demasiado general y carece de racionalidad".

En la misma línea, ha señalado que "si usted, soldado estadounidense encargado de defender esta nación, cree que la vacuna contra la gripe le conviene, entonces es libre de ponérsela. No debería, pero no le obligaremos porque su cuerpo, su fe y sus convicciones son innegociables frente a su salud", ha argüido el secretario de Defensa.

Este cambio en el Ejército se enmarca en un contexto más amplio, después de que el Departamento de Sanidad de Estados Unidos actualizara en enero el calendario de vacunación infantil, reduciendo las recomendaciones sobre el rotavirus, el meningococo y la gripe.

En paralelo, la Administración Trump ha impulsado diversas decisiones contrarias a las políticas de vacunación previas, entre ellas retirar la recomendación de la vacuna contra la COVID-19 para niños sanos y mujeres embarazadas, así como suprimir la histórica recomendación de administrar la vacuna contra la hepatitis B a los recién nacidos, vigente desde 1991.

Estas medidas llegan tras la decisión del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr. --quien ha puesto en duda de forma reiterada la eficacia de las vacunas-- de destituir a 17 especialistas del comité asesor de vacunación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) por un supuesto "conflicto de intereses", sustituyéndolos por perfiles afines a las posiciones de la Administración Trump.

En respuesta, nueve ex altos cargos de los CDC denunciaron en septiembre de 2025 que Kennedy Jr. estaba poniendo "en peligro" la salud de la población estadounidense al anteponer criterios anticientíficos y posturas antivacunas tras el relevo de la anterior directora, Susan Monarez.