Al menos doce personas han perdido la vida y más de una veintena han resultado heridas tras una oleada de bombardeos achacados al Ejército de Israel contra varias localidades del sur de Líbano, pese al alto el fuego vigente desde el 16 de abril, según datos del Ministerio de Salud Pública libanés recogidos por la agencia estatal NNA.
El Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio ha precisado que los ataques sobre la localidad de Haboush, en el distrito de Nabatieh, han dejado un balance de “ocho mártires, entre ellos un niño y dos mujeres, y 21 heridos, entre ellos dos niños y una mujer”.
Del mismo modo, ha señalado que los bombardeos contra la ciudad de Zrarieh, en el distrito de Sidón, se han saldado con cuatro fallecidos, entre ellos dos mujeres, y otros cuatro heridos, incluido un menor y una mujer.
En total, las autoridades han cifrado en doce los muertos y en al menos 25 los heridos por acciones israelíes en territorio libanés durante la tarde de este viernes, en un contexto de aumento de la intensidad de los ataques en el sur del país.
Por otra parte, la cadena Al Yazira ha dado cuenta de más de 30 incursiones aéreas, acompañadas de fuertes bombardeos de artillería, contra otras áreas del sur de Líbano, entre ellas Zoutar al Gharbiya, Deir Sirian y Ain Baal.
Estos ataques se producen después de que, a primera hora de la jornada, al menos dos personas murieran y otras diez resultaran heridas por un bombardeo llevado a cabo por el Ejército de Israel contra una localidad en las proximidades de Nabatiye, igualmente en el sur del país. Según NNA, este ataque tuvo como objetivo Al Fauqa, aunque el Ejército israelí no ha emitido comentarios al respecto.
La escalada bélica se desarrolla en un escenario de tensión creciente en la frontera meridional de Líbano, donde en las últimas semanas se han intensificado los choques y los ataques de uno y otro lado.
Las autoridades libanesas han señalado este viernes que el número de víctimas mortales por ataques israelíes desde el 2 de marzo supera ya las 2.600 personas y los 8.000 heridos, pese a la prórroga del alto el fuego acordada la semana pasada en el marco de las conversaciones entre ambos países para tratar de poner fin a los choques con el partido-milicia chií Hezbolá.
El Ministerio de Sanidad libanés ha señalado en un comunicado recogido por la agencia de noticias NNA que 2.618 personas han muerto y 8.094 han resultado heridas a causa de estos bombardeos llevados a cabo por el Ejército israelí en esta última ofensiva, reactivada por Hezbolá en respuesta a los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero.