El ministro de Asuntos Exteriores de Ecuador, Roberto Kury, ha minimizado el peso de las diferencias reflejadas en la declaración final de la Cumbre Iberoamericana que se celebra en Madrid, destacando que estos foros siguen siendo “espacios muy importantes para coordinar y trabajar en conjunto”.
Kury ha recalcado que cada Estado mantiene sus propias posiciones, “pero eso no significa que no haya unidad en este tipo de cumbres”, después de que algunos gobiernos, entre ellos Argentina, se desmarcaran de ciertos puntos del texto final, como los referidos a la injerencia política extranjera en la región.
“Todos estamos aquí porque coincidimos que hay que coordinar, hay que estar más unidos y consideramos que el multilateralismo es la única solución para los problemas que existen actualmente”, ha indicado el jefe de la diplomacia ecuatoriana en declaraciones a Europa Press, durante su participación en la XXX Cumbre Iberoamericana en la capital española.
El ministro ha quitado también hierro a la ausencia de varios jefes de Estado, entre ellos el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, achacándolas a “cosas externas” coyunturales. Al mismo tiempo, ha incidido en que la eficacia de estas citas radica en dar continuidad y apoyo técnico a los compromisos alcanzados.
“Eso no implica que estas cumbres no valgan la pena (...) cada país tiene no solamente puntos de vista distintos, sino también problemáticas distintas”, ha añadido el responsable ecuatoriano.
Cooperación en seguridad y defensa de la soberanía
Sobre la lucha contra la delincuencia transnacional en América Latina, uno de los temas más reiterados por las delegaciones en sus intervenciones, Kury ha rechazado que la cooperación de Ecuador con socios como Estados Unidos suponga una merma de la soberanía nacional.
El ministro ha subrayado que a los grupos del crimen organizado “hay que combatirlos de una manera transnacional” y que “es ahí donde entra la colaboración” con numerosos países, no solo con Estados Unidos, sino también con España, Italia, Alemania, Emiratos Árabes, así como con sus vecinos Colombia y Perú.
“Eso no significa que no exista soberanía (...) Es una cooperación, es una colaboración como existe en otros aspectos. Más bien nosotros agradecemos e invitamos a que muchos se unan a colaborar para trabajar en conjunto y combatir a los grupos de delincuencia organizada”, ha apuntado.
En esta línea, ha detallado que el plan de seguridad del Ejecutivo ecuatoriano no se limita a acciones directas contra el crimen y la violencia, sino que incorpora medidas en otros ámbitos de desarrollo, como el impulso del comercio, la atracción de inversión extranjera y la creación de empleo y oportunidades educativas para la juventud.