EEUU compromete más de 1.500 millones de euros en ayuda humanitaria a la ONU tras sus recortes

Estados Unidos anuncia 1.800 millones de dólares en ayuda humanitaria a la ONU y reordena su financiación a través de la OCHA tras fuertes recortes.

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El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Michael Waltz Europa Press/Contacto/Lev Radin

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El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Michael Waltz, ha comunicado este jueves que la Administración Trump destinará 1.800 millones de dólares (1.500 millones de euros) en apoyo humanitario a la ONU, después de los profundos recortes en ayuda exterior aplicados por Washington, que han impactado directamente en varias de sus agencias.

“Gracias al claro compromiso de Naciones Unidas con la reformas y los logros alcanzados hasta ahora, nos complace anunciar (...) una asignación adicional de 1.800 millones de dólares para ayuda humanitaria”, ha señalado en una comparecencia ante los medios junto al secretario general adjunto de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, y el subsecretario del Departamento de Estado, Jeremy Lewin.

Waltz ha subrayado que este nuevo paquete financiero permitirá salvar “más vidas en todo el mundo”, al tiempo que servirá para impulsar cambios internos con el objetivo de “lograr eficiencia, rendición de cuentas y un impacto duradero”. “Aún nos queda mucho por hacer”, ha añadido.

En su intervención, el embajador ha explicado que la ONU ha reducido costes estructurales y ha puesto fin a algunas misiones de mantenimiento de la paz que “se habían prolongado demasiado”, en el marco del plan diseñado por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) para transformar el sistema global de asistencia.

“Existe una narrativa en los medios que afirma que Estados Unidos se ha desentendido. Eso es absolutamente falso (..) Las cifras, no solo las que anunciamos en diciembre, sino también las que hemos anunciado hoy, permitirán que más centavos de cada dólar lleguen a personas necesitadas”, ha defendido Waltz, rechazando las críticas sobre una supuesta retirada estadounidense.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha aplaudido el anuncio mediante un comunicado en el que ha destacado que la decisión “permitirá a los trabajadores humanitarios brindar asistencia vital a millones de personas en las crisis más urgentes”.

Por su parte, Fletcher ha remarcado que la aportación llega “en un momento crítico”, cuando las operaciones de socorro —presionadas por múltiples crisis simultáneas— “corren el riesgo de paralizarse”. “Contribuye a estabilizar un sistema bajo una presión extrema y refuerza el enfoque del 'Reinicio Humanitario' con una priorización más precisa, mayor eficiencia, coordinadores humanitarios empoderados y una mayor rendición de cuentas”, ha remachado.

Este movimiento se produce tras el anuncio realizado en diciembre por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien informó de que la Administración Trump había alcanzado un acuerdo con Naciones Unidas para revisar la manera en que se canaliza su aportación económica a los programas de ayuda humanitaria de la organización.

Según dicho pacto, los recursos estadounidenses pasan ahora a gestionarse a través de la OCHA en lugar de distribuirse de forma separada a cada agencia de la ONU, lo que, a juicio de la Casa Blanca, permitirá ahorrar cerca de 1.900 millones de dólares “en comparación con modelos más antiguos y obsoletos de financiación”. En ese momento, Washington ya había comunicado una primera partida de 2.000 millones de dólares.

La OCHA lanzó en marzo la iniciativa denominada 'Reinicio Humanitario', concebida para remodelar el sistema internacional de ayuda, simplificando la burocracia y concentrando los esfuerzos en acciones de salvamento en contextos de emergencia.

El organismo impulsó este plan tras detectar un importante desfase financiero, motivado en parte por la decisión de Trump de desmantelar programas de su agencia de cooperación internacional (USAID) y por los profundos virajes introducidos en su política exterior.