Un palestino ha perdido la vida y otros cuatro han resultado heridos después de que el Ejército israelí abriera fuego contra varios grupos de jóvenes que, según la versión de los militares, estaban arrojando piedras a sus efectivos durante una nueva operación en la ciudad cisjordana de Nablús.
La víctima mortal ha sido identificada como Naif Firas Ziad Samaro, de 26 años, alcanzado por un disparo en la cabeza. Los otros cuatro heridos, entre los que se encuentran dos menores, sufrieron impactos de bala en la pelvis y en el pecho, de acuerdo con la información difundida por el Ministerio de Salud de la Autoridad Palestina y recogida por la agencia oficial palestina WAFA.
Junto a ellos, una decena de personas más se ha visto afectada por la inhalación de gases lacrimógenos lanzados por las fuerzas israelíes tras entrar en la ciudad desde el puesto de control de Deir Sharaf, antes de llevar a cabo una redada en el campamento de Al Ain y en una galería comercial situada en la calle Sufian.
El Ejército israelí, por su parte, se ha limitado a señalar la existencia de un “violento altercado” en el que “varios terroristas arrojaron piedras contra las fuerzas, lo que representó una amenaza para ellas”.
“Las fuerzas respondieron con medidas para dispersar a los manifestantes y, posteriormente, con disparos para neutralizar la amenaza y dispersar a la multitud. Se registraron varios heridos”, ha manifestado el Ejército israeli.