El recién destituido presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue arrestado este viernes por la Policía y trasladado a arresto domiciliario, en cumplimiento de una orden de captura dictada por la Fiscalía en su contra en el marco del juicio político abierto por el escándalo financiero relacionado con Ueno Bank.
El fiscal Cristian Benítez confirmó ante los medios reunidos en la Cámara de Diputados que Peña deberá permanecer retenido en su vivienda hasta que sea presentado ante la Fiscalía y la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción, que asumirán las siguientes diligencias.
“Tenemos la orden de detención (...) y posteriormente se van a analizar las evidencias que se tienen y después el juez penal de garantías va a determinar donde esta persona va a estar sometido a lo largo del proceso”, ha avanzado el fiscal, quien ha asegurado que se trata de un “caso difícil”.
A la orden de captura contra el expresidente se suma la detención del exministro de Economía y antiguo ‘número dos’ de Peña, Carlos Carvallo, después de que la Policía haya indicado al medio paraguayo ‘ABC’ que una comitiva se encuentra buscándolo para ponerlo a disposición de la Justicia.
Con la decisión adoptada, Peña ha perdido su estatus de aforado como senador vitalicio, luego de que la Cámara Alta aprobara su destitución este mismo viernes con una holgada mayoría de 44 votos de los 45 posibles, ya que uno de los senadores no asistió a la sesión.
El Senado reanudó el juicio político contra el exjefe de Estado, pese a que este había pedido un aplazamiento de 72 horas, después de que un grupo de legisladores de su propio Partido Colorado frustrase la sesión del jueves abandonando el pleno para impedir la votación.
Tras conocerse el resultado final, miles de manifestantes, entre ellos ahorradores perjudicados, jubilados y estudiantes que llevaban horas en vigilia ininterrumpida frente al Congreso, estallaron en celebraciones por la destitución de Peña.
La renuncia del mandatario estuvo directamente vinculada al colapso de Ueno Bank, una entidad financiera ligada a antiguos socios comerciales de Peña, que fue intervenida por el Banco Central después de que su solvencia cayera por debajo de los umbrales mínimos, lo que evidenció su incapacidad para garantizar los depósitos de millones de clientes.