El fiscal general de Virginia apelará el veto al nuevo mapa electoral

Jay Jones recurrirá el veto judicial al nuevo mapa electoral de Virginia, clave para que los demócratas logren hasta cuatro escaños más en noviembre.

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Bandera de Estados Unidos Europa Press/Contacto/Graeme Sloan - Pool via CNP

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El fiscal general de Virginia, Jay Jones, ha anunciado este miércoles que presentará un recurso contra la decisión del 29º Tribunal de Tazewell, que bloqueó el nuevo diseño de los distritos electorales aprobado en el referéndum celebrado el pasado martes y que podría sumar hasta cuatro escaños adicionales en la Cámara de Representantes para el Partido Demócrata de cara a las 'mid-terms' de noviembre.

“Como dije anoche, los votantes de Virginia se han pronunciado y un juez activista no debería tener poder de veto sobre el voto popular”, ha señalado Jones en un comunicado difundido en sus redes sociales. “Esperamos defender el resultado de las elecciones de anoche ante los tribunales”.

El movimiento de Jones responde al bloqueo impuesto por el juez Jack Hurley Jr mediante una orden judicial emitida este mismo miércoles, con la que frena la certificación oficial de los resultados del referéndum. En dicha resolución, el magistrado califica como “inconstitucional” tanto la consulta como la ley que la hizo posible, atendiendo a una petición del Comité Nacional Republicano.

No es la primera ocasión en la que Hurley trata de detener la reforma. El Tribunal Supremo de Virginia ya había revocado en dos ocasiones anteriores órdenes del mismo juez con las que pretendía impedir que el referéndum llegara siquiera a celebrarse.

La disputa legal sobre la consulta está fuertemente condicionada por el pulso partidista. La iniciativa, impulsada por el Partido Demócrata, podría traducirse en cuatro asientos adicionales para los liberales en la Cámara de Representantes, un factor considerado decisivo ante las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre.

El nuevo mapa altera el equilibrio del estado, que hasta ahora presentaba una de las correlaciones de fuerzas más ajustadas entre demócratas y republicanos (seis representantes demócratas frente a cinco republicanos, con varios distritos competitivos). Con el rediseño aprobado en las urnas, el voto republicano quedaría repartido de forma que solo obtendría una clara ventaja en un único distrito.

Esta votación se enmarca en uno de los capítulos finales de una prolongada batalla política a nivel nacional, abierta hace un año cuando el Partido Republicano trató de reconfigurar los distritos electorales en Texas con el objetivo de conservar el control de la Cámara de Representantes en las elecciones de medio mandato, unos comicios en los que, históricamente, el partido que ocupa la Casa Blanca suele perder terreno.