El autodenominado Gobierno Unidad Nacional de Birmania, formado por las autoridades depuestas tras el golpe de Estado militar de 2021, ha denunciado que cerca de 90 civiles habrían perdido la vida a raíz de 239 bombardeos efectuados por la junta en once regiones del país, en apenas 15 días y coincidiendo con la temporada del monzón.
“Según datos recopilados entre el 8 y el 23 de agosto de 2026, la información obtenida sobre el terreno revela que la junta militar terrorista ha llevado a cabo un total de 239 ataques aéreos en once regiones de Birmania mientras la población sufría graves inundaciones. Durante estos ataques, un total de 88 civiles inocentes han perdido la vida y 157 personas han resultado heridas”, ha indicado en sus redes sociales.
De acuerdo con este balance, al menos 15 inmuebles habrían quedado dañados o totalmente destruidos, entre ellos diez recintos religiosos y tres centros educativos. Los datos difundidos apuntan además a que la región de Sagaing habría sido una de las más castigadas, con 60 incursiones aéreas en 14 municipios, que se habrían saldado con 37 civiles muertos y 59 heridos.
“Esta declaración se emite como registro oficial de los crímenes de guerra cometidos por la junta militar terrorista, que continúa lanzando ataques aéreos contra municipios como Wetlet, Jin-U y Kanbalu, donde la población civil ya sufre los efectos de graves inundaciones”, ha sentenciado.
Desde el levantamiento militar de 2021, que aupó al poder al actual presidente Min Aung Hlaing y desalojó al Ejecutivo de la Liga Nacional para la Democracia (LND) encabezado por la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, Birmania permanece inmersa en un conflicto interno sin resolver. En estos años, el país atraviesa una profunda crisis humanitaria en el marco de una guerra que ha causado miles de víctimas mortales.