El presidente de República Checa, Petr Pavel, ha avisado este jueves de que está dispuesto a acudir al Tribunal Constitucional checo si el primer ministro, Andrej Babis, le deja fuera de la delegación oficial que asistirá a la próxima cumbre de la OTAN en Turquía, programada para dentro de dos meses.
En unas declaraciones realizadas durante la apertura del foro GLOBSEC, una conferencia sobre seguridad que se celebra en Praga, y recogidas por Radio Praga, Pavel ha indicado que impugnará cualquier decisión del Gobierno que limite sus atribuciones constitucionales, entre las que figura la representación exterior del Estado.
Lo habitual es que el jefe del Estado checo participe en las cumbres de la OTAN, pero el enfrentamiento político entre Babis y Pavel, este último general retirado y antiguo alto responsable de la OTAN, ha puesto en duda su presencia en la reunión que congregará en Ankara a los líderes de los 32 aliados.
Pavel ha cuestionado los planes de gasto en defensa del Ejecutivo de Babis y ha remarcado que República Checa no está respetando el compromiso asumido en el marco de la OTAN de destinar el 2% del PIB al presupuesto militar.
Hace un mes, el presidente acusó al primer ministro de no alcanzar el umbral de gasto y de desatender los requisitos militares de la OTAN, conocidos como objetivos de capacidad. “Si todos los miembros de la OTAN se comportaran de esta manera, su defensa colectiva se volvería ineficaz”, reprochó, en un choque tras el cual Babis afirmó que no contaba con Pavel para representar al país en la cumbre de Turquía. Se espera que antes del 8 de junio se adopte la decisión definitiva sobre la composición de la comitiva checa.
De perfil euroescéptico y partidario de restringir el apoyo militar a Ucrania, Babis ha sostenido que no se siente obligado a respetar la promesa del anterior Gobierno del conservador Petr Fiala de elevar el gasto en defensa hasta el 3% y ha apuntado que su gabinete invertirá en el ámbito militar únicamente hasta donde le sea posible.