El presidente del TSE reivindica la “absoluta normalidad” electoral frente a las denuncias de Bolsonaro

Nunes Marques defiende la normalidad y seguridad de las elecciones en Brasil frente a las acusaciones de fraude y el exilio de Flávio Bolsonaro.

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Flavio Bolsonaro, candidato presidencial del Partido Liberal de Brasil, posa junto a su esposa tras emitir su voto en un centro de votación en Río de Janeiro durante la primera vuelta de las elecciones. Jin Haoyuan / Xinhua News / Europa Press
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El presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil, Kassio Nunes Marques, ha salido en defensa de la seguridad del sistema y de la “absoluta normalidad” de las últimas elecciones presidenciales, remarcando el compromiso del organismo con la “voluntad soberana del electorado” frente a las acusaciones de fraude lanzadas por el excandidato Flávio Bolsonaro, quien se ha marchado a Estados Unidos para presentarse como “líder de Brasil” en el exilio tras su derrota.

En una nota oficial, Nunes Marques ha descrito los comicios celebrados el pasado domingo como “las elecciones más inclusivas de la historia de la República brasileña”. El juez ha aludido a la “inestabilidad en la recta final de la votación” —en referencia velada a la polémica ampliación del horario de apertura de las urnas—, pero ha recalcado que, gracias a las decisiones adoptadas y a la capacidad técnica del tribunal, “fue posible avanzar con el escrutinio y garantizar un proceso electoral seguro”.

“Informo de que todos los cuestionamientos hechos conforme al debido proceso legal serán analizados y respondidos”, ha asegurado el presidente del TSE. También ha reconocido el trabajo de los funcionarios en todo el territorio, de los integrantes de las mesas electorales y de las fuerzas de seguridad, subrayando que todo el procedimiento se desarrolló “respetando las disposiciones legales y constitucionales”.

El exilio de Flávio Bolsonaro y sus denuncias de fraude

La declaración del máximo responsable de la Justicia electoral brasileña llega pocas horas después de que Flávio Bolsonaro difundiera un comunicado desde Estados Unidos. El senador abandonó Brasil pasando antes por Argentina y Ecuador, tras la orden del magistrado del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, que le exigió entregar su pasaporte y le prohibió salir del país en el marco de una causa por presunto blanqueo de capitales.

En ese texto, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro se ha proclamado “líder de Brasil” (después de borrar una versión anterior en la que incluso se presentaba como “presidente electo”) y ha denunciado un “repugnante fraude electoral”. A su juicio, existe una “imposibilidad matemática” de que el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, hubiera logrado revertir las encuestas, responsabilizando de ello a la decisión judicial de ampliar el horario de votación, una medida que la propia campaña de Bolsonaro también había pedido para cinco estados concretos.

Presentándose como víctima de una “caza de brujas” y de un “golpe de Estado” supuestamente articulado por el Partido de los Trabajadores (PT) y el Supremo, Flávio Bolsonaro ha avanzado que pretende organizar a la oposición desde el exilio, tomando como referencia a figuras como la venezolana María Corina Machado o el general francés Charles De Gaulle. En su comunicado, el político ha expresado además su agradecimiento por el apoyo y la colaboración del expresidente estadounidense Donald Trump y del presidente argentino Javier Milei.