El Consejo Presidencial de Liderazgo de Yemen, que dirige a las autoridades reconocidas internacionalmente en el país, ha ordenado este lunes el cierre de “todas las cárceles ilegales” en las provincias donde en los últimos días ha vuelto a imponer su autoridad tras la retirada de las fuerzas separatistas.
El presidente Rashad al Alimi ha decretado “el cierre de todas las cárceles y centros de detención ilegal en las provincias liberadas, y la liberación inmediata de las personas detenidas al margen de la ley, como parte de una estrategia más amplia que restablezca el respeto a la soberanía del Estado y los Derechos Humanos”.
Con este fin, ha instruido a los mandos militares y de seguridad para que, en coordinación con la Fiscalía y el Ministerio de Justicia, procedan a localizar y registrar los centros de detención no oficiales en las gobernaciones de Adén, Lahj y Al Dhale, según detalla un comunicado difundido en su página web.
Del mismo modo, ha reclamado la elaboración de un “plan urgente para su cierre y garantizar que los detenidos sean trasladados a instalaciones oficiales sujetas a la ley, o liberados si no se presentan cargos legales en su contra”.
La decisión se interpreta como un mensaje político de las autoridades reconocidas internacionalmente en defensa de la soberanía estatal, en el contexto de una campaña dirigida a poner de relieve los abusos de Derechos Humanos atribuidos a fuerzas vinculadas a Emiratos Árabes Unidos.
La medida se anuncia después de que una delegación del Consejo de Transición del Sur (CTS), el grupo separatista, comunicara la disolución del organismo tras la ofensiva iniciada en diciembre de 2025 en varias provincias de Yemen. No obstante, la dirección del CTS en Adén rechazó de inmediato ese anuncio, al sospechar que pudo haberse emitido “bajo coerción”.