El TPI subraya que el Premio Sájarov llega en una etapa de desafíos inéditos para la corte

El TPI celebra el Premio Sájarov del Parlamento Europeo, que llega en plena ola de presiones y sanciones y refuerza su papel clave contra la impunidad.

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Sede del Tribunal Penal Internacional en La Haya Martin Bertrand
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El Tribunal Penal Internacional (TPI) ha subrayado este jueves que la concesión del Premio Sájarov por parte del Parlamento Europeo se produce en una fase en la que tanto la corte como sus miembros se enfrentan a “desafíos sin precedentes”, entre ellos sanciones destinadas a “obstaculizar su mandato”.

“El TPI agradece al Parlamento Europeo la concesión del Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia de este año a la corte y a sus funcionarios”, ha indicado el organismo, remarcando que este reconocimiento tiene “una relevancia especial” en las circunstancias actuales, al “reafirmar la importancia de contar con instituciones judiciales independientes y de reconocer a quienes trabajan para defender el Derecho Internacional”.

En su nota, el tribunal ha añadido que el premio pone de relieve igualmente “la necesidad de mantener la cooperación y el apoyo internacionales para permitir al tribunal desempeñar su mandato de manera independiente e imparcial, al servicio de la justicia y de las víctimas de los crímenes más graves”.

“Si bien este premio reconoce la labor del tribunal en la lucha contra la impunidad y en la garantía de juicios justos, constituye también un importante reconocimiento al papel de la justicia internacional como piedra angular de una paz duradera”, ha manifestado el TPI, recordando que “en un mundo marcado por el aumento de los conflictos, no puede haber paz sin justicia, ni seguridad sin el imperio de la ley”.

El Premio Sájarov distingue anualmente a personas u organizaciones que se han significado por la defensa de los Derechos Humanos y las libertades fundamentales. En 2025 fue otorgado al periodista y activista bielorruso Andrzej Poczobut y a la periodista georgiana Mzia Amaglobeli, mientras que en 2024 recayó en los dirigentes opositores venezolanos María Corina Machado y Edmundo González Urrutia.

En la edición actual, el galardón ha recaído en el TPI, encargado de investigar y, cuando procede, enjuiciar a individuos acusados de los crímenes más graves que afectan a la comunidad internacional: genocidio, crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y crimen de agresión.

“La corte desempeña un papel fundamental en la lucha mundial contra la impunidad. A través de la justicia penal internacional, busca que los responsables rindan cuentas por sus crímenes y que estos no vuelvan a cometerse”, ha resaltado la Eurocámara en un comunicado en el que pone en valor la tarea del TPI.