Hace tres semanas, Jon Ralston todavía veía al republicano Joe Lombardo con opciones de resistir una mala noche para su partido. En su pronóstico final para las elecciones del martes 3 de noviembre, el periodista de Nevada se decanta por su rival, el fiscal general demócrata Aaron Ford. Lo que le ha hecho cambiar de opinión es la participación anticipada en dos lugares donde se decidirá la elección: el condado de Clark, donde está Las Vegas, y el de Washoe, donde está Reno.
El 46% a 45% es una predicción personal, no el resultado de una encuesta. Ralston combina el registro de quienes ya han votado con información de las campañas y su propia lectura del estado. Completa su pronóstico con un detalle que puede resultar decisivo en una carrera tan estrecha: atribuye un 4% a otra candidata, Danielle Ford, y un 5% a la opción que permite al elector rechazar a todos los aspirantes.
Las Vegas y Reno explican por qué peligra Lombardo
La señal más llamativa llega de Washoe. Los republicanos aventajan allí a los demócratas en el registro electoral por unos tres puntos. Sin embargo, entre quienes ya habían depositado su papeleta al cierre del análisis, los inscritos como demócratas llevaban cinco de ventaja. En Clark, la diferencia en participación anticipada era todavía mayor: 13,4 puntos a favor de los demócratas. Esos datos revelan quién ha votado, pero el contenido de cada papeleta sigue siendo secreto.
Lombardo tiene razones para confiar en que una parte de esos votos sea suya. Fue sheriff de Clark y en 2022 perdió el condado por solo seis puntos frente al entonces gobernador demócrata, Steve Sisolak, al que acabó derrotando en el conjunto del estado. Aquel año, además, acudieron a votar el día de las elecciones unos 47.000 republicanos registrados más que demócratas. La incógnita del martes es si podrá repetir esa movilización con Donald Trump en la Casa Blanca en lugar de Joe Biden.
La excepción republicana está en el Congreso
La «ola azul» que anticipa Ralston tendría su consecuencia más importante en el gobierno estatal. Para la Cámara de Representantes de Estados Unidos, su pronóstico deja un reparto de tres a uno: los demócratas ganarían los distritos 1, 3 y 4, y el republicano David Flippo conservaría para su partido el distrito 2. Incluso ahí prevé un desenlace ajustado: 46% para Flippo, 44% para la demócrata Teresa Benitez-Thompson y 10% para Lynn Chapman.
El precedente de 2024 ayuda a entender por qué una ventaja en participación no garantiza la victoria. Entonces, el propio Ralston pronosticó que Kamala Harris ganaría Nevada por la mínima. Tras el triunfo de Trump, reconoció que había identificado a votantes que los demócratas consiguieron llevar a las urnas, pero había calculado mal a quién iban a apoyar.
De ahí la clave para seguir Nevada la noche del martes: si Lombardo aparece primero, habrá que mirar cuánto voto por correo queda pendiente antes de interpretar esa ventaja. Ralston cree que esas papeletas pueden darle a Ford el último punto que necesita. Si el gobernador logra atraer a suficientes independientes y demócratas de Las Vegas, ese mismo punto puede quedarse del lado republicano.