España, junto con Francia, Reino Unido, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Islandia, Noruega, Polonia, Portugal y Suecia, ha defendido este martes la necesidad de imponer sanciones al intercambio comercial con los asentamientos israelíes en Cisjordania, dejando claro que su propósito es avanzar en esta dirección, en línea con decisiones que gobiernos como el de Pedro Sánchez aplican desde hace un año.
En una declaración conjunta, difundida después de que Reino Unido, Francia y Canadá hayan decidido de forma coordinada vetar las importaciones procedentes de los asentamientos israelíes, este grupo de países ha alertado de que el incremento de la violencia en Cisjordania por parte de colonos y la ampliación de los asentamientos "ponen en peligro la posibilidad de una solución de dos Estados".
"La situación se está deteriorando rápidamente, mientras que la violencia perpetrada por los colonos y la expansión de los asentamientos han alcanzado niveles sin precedentes, incluida la inadmisible decisión de publicar licitaciones para el proyecto de asentamiento E1", han subrayado estos países.
En este contexto, han confirmado "su intención de imponer restricciones nacionales al comercio de bienes con asentamientos ilegales conforme al Derecho Internacional", además de impulsar medidas similares en el marco europeo, y que "están considerando seriamente adoptar" estas sanciones. No obstante, Irlanda, España, Países Bajos, Noruega y Bélgica ya han implementado este tipo de restricciones, por lo que ahora serán Canadá, Reino Unido y Francia quienes se sumen a esta presión adicional sobre Israel.
"Estamos convencidos de que la solución de dos Estados debe ser protegida y estamos decididos a actuar en favor de una paz justa y duradera, sobre la base de los principios establecidos en la Declaración de Nueva York adoptada hace un año", han recalcado, rechazando cualquier medida que contribuya a "la anexión de tierras palestinas y el desplazamiento forzoso de población palestina".
En la misma línea, han reclamado al Gobierno israelí que "ponga fin inmediatamente a la expansión de los asentamientos y de las competencias administrativas civiles", y han exigido mecanismos de rendición de cuentas para que los colonos implicados en actos violentos "respondan por sus actos", además de solicitar la apertura de investigaciones sobre las denuncias que afectan a las fuerzas israelíes.
El comunicado se cierra reconociendo "los legítimos intereses de seguridad de Israel", y con una condena tajante de los atentados del 7 de octubre de 2023 perpetrados por Hamás en territorio israelí. Asimismo, hace hincapié en la necesidad de combatir el antisemitismo, pero remarca que estas iniciativas se adoptan con el objetivo de salvaguardar la viabilidad de la solución de dos Estados.