El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha comunicado que, durante la pasada noche, sus fuerzas navales llevaron a cabo el abordaje de un nuevo buque relacionado con Irán en el Golfo de Omán. Esta actuación se enmarca en el dispositivo de cierre perimetral que Washington mantiene en la zona como herramienta de presión sobre Teherán, cuando apenas restan unas horas para que expire el alto el fuego vigente.
Según el comunicado difundido por el Pentágono en redes sociales, “Durante la noche, las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo una operación de 'derecho de visita', interdicción marítima y abordaje del buque sin bandera y sancionado 'Tifani'”, sin que por el momento se hayan notificado incidentes durante la operación.
Es la segunda vez que el Ejército estadounidense interviene contra un carguero en el marco del bloqueo en el estrecho de Ormuz. Desde la puesta en marcha de este dispositivo, Washington afirma haber impedido el paso de 27 buques, dentro de su estrategia para limitar los movimientos marítimos vinculados a Irán.
Estados Unidos atribuye la propiedad o control de este barco a intereses iraníes y recalca que continuará apoyando los “esfuerzos globales” para aplicar la legislación marítima internacional y “desarticular redes ilícitas e interceptar buques sancionados que proporcionen apoyo material a Irán”, subrayando que su capacidad de actuación es planetaria y que está dispuesto a intervenir “cualquier lugar donde operen”.
En este sentido, el Departamento de Defensa ha reiterado que “Las aguas internacionales no son un refugio para buques sancionados. El Departamento de Defensa continuará negando a los actores ilícitos y a sus buques la libertad de maniobra en el dominio marítimo”.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha acusado públicamente a Teherán de incumplir el alto el fuego acordado hace dos semanas, que está a punto de llegar a su fin si las partes no pactan una nueva prórroga.
“Irán ha violado el alto el fuego numerosas veces”, ha escrito en un breve mensaje en redes sociales, en el que no ofrece detalles adicionales sobre las supuestas vulneraciones que atribuye a Irán. Estas declaraciones se producen en un clima de incertidumbre sobre una nueva ronda de contactos en Islamabad, después de que Teherán no haya confirmado todavía su asistencia y haya denunciado a su vez infracciones del alto el fuego por parte de Washington.