Estonia recalca que Ucrania debe mantener su fuerza en las negociaciones y en el frente de guerra

Estonia reafirma su apoyo total a Ucrania, exige más presión sobre Rusia y prepara una conferencia internacional para la reconstrucción del país.

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El primer ministro de Estonia, Kristen Michal, en una cumbre celebrada en Bruselas. Wiktor Dabkowski / Zuma Press / Europa Press
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El primer ministro estonio, Kristen Michal, ha reiterado este miércoles que Ucrania "debe ser fuerte" tanto en las conversaciones diplomáticas como en el terreno militar, después de mantener una conversación telefónica con el jefe de Gobierno ucraniano, Sergi Koretski. La llamada se produce un día después del contacto del presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y del primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, con el presidente ruso, Vladimir Putin.

"Ucrania debe mostrarse fuerte, tanto en el campo de batalla como en la mesa de negociaciones. Estonia mantendrá su apoyo militar, financiero y práctico, al tiempo que presionará para que se ejerza una mayor presión sobre Rusia", ha señalado Michal tras su conversación con Koretski, remarcando el compromiso de Tallin con Kiev.

El dirigente ha incidido en que a Rusia "la agresión no le debe salir a cuenta" y ha denunciado que "Rusia está intentando conseguir mediante el terror lo que no puede lograr en el campo de batalla. Ayudaremos a Ucrania a superar otro invierno difícil". Con estas palabras, ha querido subrayar que el respaldo estonio se mantendrá también durante los próximos meses.

En este contexto, Michal ha avanzado que Tallin convocará el próximo mes de enero a los aliados de Ucrania en una conferencia internacional centrada en la reconstrucción del país, con el objetivo de movilizar "ayuda e inversiones" para hacer frente a los daños causados por la invasión rusa.

Mientras tanto, los primeros ministros de Dinamarca y Suecia, Mette Frederiksen y Ulf Kristersson, criticaron este martes la llamada de los líderes de Finlandia y Noruega con Putin para tratar la guerra en Ucrania, alertando del riesgo de una posible división interna en la UE. Por su parte, la Comisión Europea ha aclarado este miércoles que estaba informada de la conversación y que Helsinki y Oslo habían coordinado previamente el contacto con Bruselas.