Un exministro marroquí vincula la crisis de Ceuta con el plan para dar la nacionalidad a los saharauis

Mustapha El Khalfi, exportavoz del Gobierno de Marruecos, relaciona los acontecimientos del 30 de julio con la proposición de ley que tramita el Congreso para facilitar la nacionalidad española a saharauis nacidos antes de 1977. El exministro advierte de que la medida podría crear en España un "nuevo foco de apoyo al separatismo" y afectar a hasta 200.000 personas contando a sus descendientes. Albares niega cualquier relación entre ambos acontecimientos

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Imagen de archivo de la bandera de Marruecos. David Zorrakino - Europa Press
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El exportavoz del Gobierno marroquí Mustapha El Khalfi ha introducido un nuevo elemento en el debate sobre la crisis migratoria de Ceuta. El que fuera ministro de Comunicación entre 2012 y 2019 ha vinculado públicamente la entrada masiva registrada el pasado 30 de julio con la tramitación en España de una proposición de ley para conceder la nacionalidad española a saharauis nacidos antes de 1977.

En una entrevista concedida a la televisión marroquí, El Khalfi considera que ambos acontecimientos representan "un importante punto de inflexión estratégico" en las relaciones entre España y Marruecos. Su planteamiento no coincide con la posición oficial expresada por el Gobierno español, que ha rechazado que la iniciativa parlamentaria sobre el Sáhara explique lo sucedido en Ceuta.

El Khalfi apunta a dos factores detrás de lo ocurrido en Ceuta

El exministro marroquí sitúa un primer elemento en la interpretación que se hizo en redes sociales de una sentencia del Tribunal Supremo del 29 de junio relacionada con las devoluciones de personas que alcanzan territorio español por mar.

Según su versión, aquella resolución fue utilizada por redes de tráfico de personas y por perfiles anónimos en redes sociales para difundir mensajes que animaban a cruzar hacia Ceuta. El Khalfi sostiene además que las herramientas de Inteligencia Artificial facilitan actualmente la creación masiva de perfiles falsos destinados a amplificar este tipo de mensajes.

Pero el antiguo portavoz añade un segundo factor de carácter político: la proposición de ley sobre la nacionalidad de los saharauis.

El Khalfi sostiene que la admisión a trámite de esta iniciativa el pasado 23 de julio se produjo sobre un "terreno fértil" previamente existente en Marruecos y pudo contribuir, según su interpretación, al escenario que desembocó en los cruces masivos de finales de mes.

La nacionalidad de los saharauis, el nuevo foco de tensión

La proposición de ley fue impulsada por Sumar y busca facilitar el acceso a la nacionalidad española a personas nacidas en el Sáhara Occidental cuando el territorio estaba administrado por España.

El Khalfi calcula que inicialmente podría beneficiar a unas 8.000 personas nacidas antes de 1977, aunque eleva la cifra potencial hasta las 200.000 si el derecho alcanza también a determinados descendientes. Estas cantidades son estimaciones expresadas por el propio exministro marroquí y no un cálculo oficial del Gobierno español.

Para Rabat, la cuestión resulta especialmente sensible por el conflicto del Sáhara Occidental. Marruecos considera el territorio parte de su soberanía, mientras que el Frente Polisario defiende la celebración de un proceso de autodeterminación.

El temor expresado por El Khalfi es que la concesión de ciudadanía española permita consolidar dentro y fuera de España una comunidad saharaui con capacidad para defender políticamente posiciones contrarias a las de Marruecos.

"Un nuevo foco de apoyo al separatismo" en España

El exministro formula su preocupación en términos estratégicos. "Cuando estudiábamos Relaciones Internacionales, se nos decía que cuando se resuelve un problema, a menudo se crea otro", afirma.

Según su razonamiento, España puede haber modificado su posición sobre el Sáhara acercándose a las tesis marroquíes desde 2022 y, al mismo tiempo, generar mediante esta iniciativa legislativa "un nuevo foco de apoyo al separatismo".

"Este es un desarrollo difícil y potencialmente grave", sostiene El Khalfi, que considera que tanto lo ocurrido en Ceuta como la cuestión de la nacionalidad española para los saharauis constituyen "dos acontecimientos muy importantes y potencialmente peligrosos" para las relaciones entre Madrid y Rabat.

El antiguo ministro pertenece al Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), formación islamista que gobernó Marruecos durante buena parte de la pasada década y que pasó a la oposición tras su fuerte derrota electoral en 2021. Sus palabras, por tanto, no equivalen a una declaración oficial del actual Gobierno marroquí.

Albares rechaza que la ley de nacionalidad explique la crisis

La interpretación del exportavoz marroquí choca directamente con la defendida por el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

Durante su comparecencia del viernes en el Congreso, Albares negó que la crisis de Ceuta estuviera relacionada con el malestar de Rabat por la nacionalidad de los saharauis, con el acercamiento de España a Argelia o con la disputa sobre dónde debe celebrarse la final del Mundial de fútbol.

"Ninguna de esas cuestiones tiene nada que ver con lo sucedido en Ceuta", aseguró el ministro.

Albares defendió además que la concesión de la nacionalidad es una decisión soberana de las Cortes Generales y recalcó que España tiene derecho a mantener buenas relaciones tanto con Marruecos como con Argelia.

El Gobierno señala a las redes sociales y la desinformación

La tesis defendida por Exteriores pone el foco fundamentalmente en las campañas desarrolladas a través de redes sociales.

Albares ha hablado de una posible "guerra cognitiva" y ha citado la difusión de bulos, perfiles anónimos y mensajes amplificados desde distintas plataformas como elementos que contribuyeron a movilizar a decenas de miles de personas hacia la frontera.

Al mismo tiempo, el ministro ha defendido la colaboración actual con Marruecos y ha asegurado mantener contacto prácticamente diario con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, con dos objetivos prioritarios: facilitar el retorno de quienes permanecen irregularmente en Ceuta y evitar que vuelva a producirse una situación como la del 30 de julio.

Las declaraciones de El Khalfi abren así una nueva interpretación sobre el origen de la crisis. Mientras el Gobierno español niega que exista una conexión política entre la iniciativa sobre los saharauis y los acontecimientos de Ceuta, una figura relevante del anterior Ejecutivo marroquí sí establece públicamente ese vínculo, en un momento especialmente delicado para las relaciones entre ambos países.