El filósofo y sociólogo francés Edgar Morin ha muerto este viernes en París a los 104 años, según ha comunicado su familia. Su desaparición ha sido ampliamente evocada desde el centro hasta la izquierda del espectro político, como el del "pensador del siglo", en palabras del presidente francés, Emmanuel Macron.
Considerado el gran teórico del "pensamiento complejo", Morin fue miembro de la Resistencia durante la ocupación nazi y militó en el Partido Comunista Francés hasta su expulsión por sus posturas disidentes.
Autor de cerca de cuarenta obras, permaneció implicado en la discusión pública y en el debate político incluso en su vejez, y es reconocido por haber contribuido a romper las fronteras entre disciplinas como la Historia, la Filosofía y la Ciencia.
Nacido en 1921, se declaró pacifista y militante antifascista ya en la década de 1930, integró la Resistencia y más tarde se opuso firmemente a la Guerra de Argelia. Formó parte del Partido Comunista entre 1941 y 1951 y, en los últimos años, se distinguió como defensor de una transformación profunda para proteger el medio ambiente.
"Soldado de la Resistencia, activista y espíritu libre, escritor y pensador del siglo, defensor de la naturaleza y de los pueblos, Edgar Morin fue la personificación del humanismo", ha puesto de relieve el presidente francés, Emmanuel Morin.
"Me entristece saber que el mundo ha perdido a uno de sus grandes pensadores", ha declarado por su parte el alcalde de París, Emmanuel Grégoire, en su homenaje a "un hijo de Ménilmontant, un antifascista y un activista por un despertar de conciencias". Por su parte, Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa, ofreció un "sentido homenaje a la memoria de Edgar Morin" porque "un ejemplo nunca muere".