El ministro de Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, ha confirmado este jueves que París será sede el próximo 12 de junio de una cumbre internacional centrada en la solución de dos Estados, un encuentro que reunirá a representantes israelíes y palestinos implicados en la búsqueda de la paz en Oriente Próximo.
“Un año después del llamamiento de París del 13 de junio de 2025, en vísperas de la cumbre del G7 que Francia presidirá este año, queremos escuchar nuevamente a quienes sobre el terreno construyen cada día las condiciones para crear confianza y paz”, ha señalado en una intervención de alrededor de ocho minutos.
Barrot ha llamado a reactivar el diálogo político entre israelíes y palestinos, subrayando que “este año puede ser decisivo” para el porvenir regional, y ha descrito como “acto de justicia histórica” el reconocimiento del Estado palestino por parte de Francia el 22 de septiembre ante la Asamblea General de Naciones Unidas.
La convocatoria de esta cita llega después de que el presidente Emmanuel Macron anunciara en junio de 2025 la suspensión de la cumbre copatrocinada por París y Riad, que estaba prevista en la sede de Naciones Unidas en Nueva York para impulsar la solución de dos Estados durante el conflicto de 12 días con Irán.
Pide el fin del bloqueo sobre Gaza
“La guerra interminable y la ocupación no pueden ser un horizonte aceptable para el futuro de Israel”, ha afirmado Barrot, alertando de que este escenario “condena a sus hijos a vivir en la angustia, la inseguridad y la amenaza permanente” y reclamando a las autoridades israelíes que apuesten por la “valentía política, la justicia y la paz”.
En esta línea, el jefe de la diplomacia francesa ha reclamado a Israel que “levantar el bloqueo humanitario impuesto a Gaza”, “poner fin a la colonización y la ocupación”, así como abandonar “toda lógica de anexión”. A su juicio, “es en el interés del pueblo palestino, pero también el de Israel, su propia seguridad y el futuro de su democracia”.
Al mismo tiempo, ha instado a las autoridades palestinas a levantar instituciones “legítimas, responsables y democráticas”, apostando por la no violencia, el pluralismo político y el respeto al estado de derecho.
“Deben condenar sin ambigüedades el terrorismo y comprometerse plenamente con el reconocimiento duradero y recíproco de Israel y su derecho a vivir en paz y seguridad”, ha añadido, remarcando que han de garantizar una “gobernancia unificada, transparente y ejemplar, capaz de responder a las aspiraciones profundas” de la población palestina.