Francia refuerza su mano dura ante las protestas no autorizadas en el cuarto fin de semana de movilizaciones

Francia afronta su cuarto fin de semana de protestas con un fuerte despliegue policial y una advertencia firme contra las marchas no declaradas.

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Enfrentamientos entre manifestantes y policías antidisturbios durante una manifestación de estudiantes de secundaria, el 13 de octubre de 2026, en París, Francia Alexis Sciard / Zuma Press / Europa Press
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Francia encara este sábado una nueva ola de protestas, la cuarta seguida, con un amplio despliegue policial y una advertencia expresa del Ministerio del Interior frente a las concentraciones no comunicadas y los posibles brotes de violencia, manteniendo una línea de máxima firmeza frente a quienes alteren el orden público.

El responsable de Interior, Laurent Nuñez, que ha vuelto a expresar el respaldo del Gobierno a las marchas pacíficas, adelantó el viernes que una parte importante de las convocatorias previstas para este sábado no cuenta con organizadores claramente identificados ni con interlocutores sindicales. A su juicio, este tipo de llamamientos espontáneos suelen ir acompañados en redes sociales de mensajes que incitan a la violencia, a los bloqueos y a distintos actos vandálicos.

“El Ministerio del Interior sigue apoyando a quienes se manifiestan pacíficamente, respetando las normas para su protección y garantizando así la libertad de manifestación”, ha afirmado la institución en un comunicado oficial, en el que también ha advertido de que “se dará una respuesta contundente a los vándalos y saqueadores, quienes serán arrestados”.

Desde el Ministerio han subrayado la diferencia con las jornadas precedentes, que se desarrollaron sin incidentes de consideración allí donde se respetaron los recorridos pactados previamente con las autoridades competentes.

Para evitar disturbios, el Gobierno ha decidido mantener el mismo nivel de despliegue de seguridad de los anteriores fines de semana, con 70.000 policías y gendarmes, entre ellos efectivos territoriales y 110 unidades de fuerzas móviles. El dispositivo contempla igualmente el uso de vehículos blindados, cañones de agua, helicópteros y drones.

Además, varias prefecturas han vetado las concentraciones en determinadas áreas de los centros urbanos, sobre todo en los puntos donde ya se habían producido escenas de violencia. En el caso de las protestas autorizadas, las autoridades locales han acordado con los organizadores itinerarios alternativos alejados de esas zonas sensibles.

También se llevarán a cabo controles en carreteras, líneas ferroviarias y estaciones con el objetivo de requisar objetos peligrosos que puedan emplearse como armas. Los agentes estarán facultados igualmente para retirar pancartas que incluyan mensajes constitutivos de delito, como apología de la violencia o de conductas delictivas, así como insultos o difamaciones.

Esta nueva jornada de marchas contra el Gobierno francés por el elevado coste de la vida tiene lugar tras una semana marcada por bloqueos, protestas y una huelga general celebrada el jueves, cuya participación el Ministerio del Interior estimó en unas 600.000 personas, frente a los casi 1,6 millones de manifestantes que aseguró haber contabilizado la Confederación General del Trabajo (CGT).