Petro plantea un gobierno compartido en Venezuela entre el chavismo y la oposición como paso previo a unas elecciones libres

Petro ha sido entrevistado en 'Los Desayunos' de RTVE y EFE; ha abordado cuestiones de índole internacional como Cuba, donde ha pedido "hablar" para desbloquear la situación de la isla

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Gustavo Petro, presidente de Colombia. Jorge Londono / Zuma Press / ContactoPhoto

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El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha puesto sobre la mesa lo que él considera una posible salida a la situación que vive Venezuela. Tras la captura de Nicolás Maduro a manos del Ejército estadounidense, Delcy Rodríguez asumió las riendas de un país que avanza con pies de plomo en términos democráticos con un horizonte incierto para la mayoría de los venezolanos.

Por ello, Petro ha abogado por la creación de un modelo de “cogobernanza” temporal entre el chavismo y la oposición en Venezuela como vía para desbloquear la crisis política del país. Lo ha hecho durante una etrevista en el marco de 'Los Desayunos' que organiza RTVE y la Agencia EFE. Allí, el mandatario colombiano ha defendido que ambas partes “tienen que cogobernar un tiempo para darse confianza”, proponiendo un periodo transitorio de uno o dos años que ha permitido —según su planteamiento— desembocar posteriormente en elecciones plenamente democráticas.

Un gobierno compartido como fase previa a unas elecciones libres

La propuesta de Petro ha pasado por construir un Ejecutivo conjunto entre el oficialismo y la oposición que ha permitido rebajar la tensión política y generar garantías mutuas antes de acudir a las urnas.

Según el dirigente colombiano, sin ese paso previo no ha sido posible hablar de elecciones libres, especialmente en un contexto marcado por sanciones internacionales y desconfianza entre bloques. En este sentido, ha llegado a afirmar que unos comicios bajo sanciones han podido convertirse en una “extorsión”.

Además, ha señalado que en la sociedad venezolana ha existido temor ante un eventual regreso de la líder opositora María Corina Machado, por la posibilidad de una “vendetta política”, lo que, a su juicio, ha reforzado la necesidad de una fase de transición pactada.

Más allá de la propuesta institucional, Petro también ha puesto el foco en el modelo económico venezolano. El presidente colombiano ha insistido en que el país debe abandonar su dependencia del petróleo, al que ha calificado como una “maldición”. “El petróleo mata a la humanidad”, ha afirmado, defendiendo que tanto Venezuela como Colombia han debido avanzar hacia economías menos dependientes de los hidrocarburos. A su juicio, superar esa dependencia ha permitido recuperar soberanía y libertad económica.

En este contexto, Petro ha anunciado que viajará el próximo 24 de abril a Caracas para reunirse con Delcy Rodríguez, en un intento de reactivar el diálogo bilateral. “Si Mahoma no viene a mí, yo voy a la montaña”, ha afirmado el mandatario, subrayando su intención de implicarse directamente en la búsqueda de una salida política para Venezuela.

Sitúa a España “a la vanguardia” europea frente a la guerra en Irán 

En otro orden de cosas, Petro ha defendido que la posición de España ante la guerra en Irán y el fenómeno migratorio se ha situado “a la vanguardia de Europa”, al tiempo que ha advertido del resurgimiento de discursos de odio en el continente.

Así, Petro ha valorado positivamente la postura del Gobierno español, que ha rechazado la escalada militar en Oriente Próximo y ha apostado por el respeto al derecho internacional. España ha mantenido una línea crítica con la intervención, defendiendo soluciones diplomáticas frente al conflicto.

El mandatario colombiano ha subrayado que España “ha enfrentado” la guerra en Irán como una agresión contraria al derecho internacional, al tiempo que ha defendido una visión de la migración como factor de enriquecimiento social y económico.

En esta línea, Petro ha asegurado que el uso del odio racial contra los migrantes equivale a reproducir patrones del fascismo europeo, y a mencionado a Adolf Hitler. El presidente colombiano ha criticado que la xenofobia no se dirige a cualquier extranjero, sino que está marcada por criterios raciales, y ha advertido de su creciente normalización en algunos sectores políticos del continente.

¿Qué hacer con Cuba? "Hablar"

Con la mirada puesta en Cuba, ha reclamado un cambio en la política internacional hacia la isla, apostando por el diálogo y denunciando el impacto del embargo estadounidense sobre la isla, que ha calificado de “genocidio”. Por ello, el mandatario ha afirmado que el bloqueo supone “matar a un pueblo de hambre” y ha defendido que este tipo de medidas deberían ser “extirpadas de la historia de la humanidad”.

Petro ha advertido de que Estados Unidos mantiene una estrategia basada en la presión y la imposición, en un contexto en el que la isla atraviesa una profunda crisis energética y económica agravada por las restricciones al suministro de combustible .

En este sentido, ha hecho referencia a las amenazas de intervención y ha subrayado que “no deberían hacerlo”, rechazando cualquier solución basada en la fuerza.

Frente a ese enfoque, el presidente colombiano ha defendido una vía diplomática clara: “¿Entonces qué hay que hacer con Cuba? Hablar”, ha resumido.

Petro ha insistido en que la situación cubana requiere diálogo internacional acompañado de reformas internas, y ha matizado que el país caribeño necesita “diálogo y también democracia”, aunque ha defendido un modelo adaptado a su propia realidad.

Acusa a Marco Rubio de estar "imbuido de fundamentalismo sionista"

Asimismo, ha criticado la influencia del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, al que ha acusado de estar “imbuido de fundamentalismo sionista” y de tener una visión sesgada de América Latina.

Petro ha sostenido que Rubio “olvida la diversidad” de la región y que su enfoque estaría influyendo de forma negativa en el presidente Donald Trump, en un entorno de toma de decisiones que ha descrito como fragmentado y condicionado por múltiples agendas internas.

Sobre Trump, el mandatario colombiano ha afirmado que se encuentra rodeado de “burbujas comunicacionales” dentro de su propio entorno político, lo que, a su juicio, genera una visión distorsionada de la realidad internacional.

En ese contexto, ha situado a Rubio como una de las figuras más influyentes en una dirección que considera problemática, asegurando que el secretario de Estado condiciona la política exterior hacia posiciones que perjudican la estabilidad global.

En su intervención, Petro también ha cuestionado la capacidad de la Organización de las Naciones Unidas para responder a los grandes conflictos internacionales, afirmando que en situaciones de crisis profunda el organismo se muestra “impotente”. Sin embargo, ha matizado que las críticas no deben derivar en un rechazo al sistema multilateral, sino en su fortalecimiento desde una perspectiva democrática, evitando —según ha dicho— que algunos Estados actúen como si existiera una jerarquía global.