El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha repudiado la "emboscada" llevada a cabo este lunes por un grupo de hombres armados en el estado de Jonglei, en el este de Sudán del Sur, en la que han fallecido dos 'cascos azules' de nacionalidad etíope y han resultado heridos otros siete efectivos.
"Condeno en los términos más enérgicos la emboscada perpetrada contra una patrulla en el estado de Jonglei, en Sudán del Sur, por parte de individuos armados no identificados", ha manifestado Guterres en un mensaje en redes en el cual ha transmitido su "más sentido pésame" a las familias y seres queridos de las víctimas, además del Gobierno y pueblo de Etiopía.
Según el balance facilitado, en el ataque han perdido la vida los dos 'cascos azules' etíopes mencionados, mientras que otras siete personas han sufrido heridas: tres integrantes etíopes de las fuerzas de mantenimiento de la paz, dos agentes del Servicio Nacional de Policía de Sudán del Sur y dos trabajadores civiles de la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en la República de Sudán del Sur (UNMISS, por sus siglas en inglés).
El convoy de la UNMISS se desplazaba hacia la localidad de Pajut, donde recientemente se han registrado intensos enfrentamientos entre el Ejército, conocido como Fuerzas de Defensa del Pueblo de Sudán del Sur (SSPDF), y el opositor Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán en la Oposición (SPLA-IO).
A continuación, el máximo responsable de la ONU ha subrayado que los ataques dirigidos contra el personal de las fuerzas de paz suponen "graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario" y ha advertido de que estos actos pueden llegar a constituir crímenes de guerra.