El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha expresado su reconocimiento a la misión de la ONU en Somalia por el trabajo realizado, a menos de una semana de que concluya su mandato de dos años, subrayando las complicadas circunstancias a las que ha tenido que hacer frente en el inestable escenario político somalí.
La Misión de Asistencia para la Transición de Naciones Unidas en Somalia (UNTMIS) ha centrado sus esfuerzos en asesorar al Ejecutivo somalí en distintas cuestiones de carácter político, con el objetivo de impulsar el estado de Derecho en un país marcado por las aspiraciones secesionistas y por la constante amenaza de la violencia de grupos yihadistas como Al Shabaab o Estado Islámico.
La expiración del mandato de la UNTMIS supone el cierre de “más de tres décadas” de presencia continuada de Naciones Unidas en Somalia, un periodo dedicado a apoyar la reconstrucción del país tras la desaparición de la Unión de Tribunales Islámicos a finales de 2006, después de la intervención militar de Etiopía en territorio somalí con apoyo de Estados Unidos.
A través de su portavoz, Stephane Dujarric, Guterres ha querido “elogiar la determinación y del pueblo somalí a pesar de los numerosos desafíos que enfrenta, y reconoce los enormes esfuerzos realizados en el camino del país desde el conflicto hasta la recuperación”.
“Reconociendo los importantes desafíos políticos, de seguridad, humanitarios y de desarrollo que aún persisten, el Secretario General pide un apoyo internacional para consolidar el progreso, promover el diálogo político inclusivo y la reconciliación, fortalecer las instituciones y proteger los derechos humanos”, añade el comunicado difundido por la organización.
Por último, el secretario general ha querido rendir un tributo especial “al personal de Naciones Unidas que perdió la vida al servicio de la paz en Somalia”.