El movimiento islamista palestino Hamás ha condenado con firmeza las recientes sanciones aprobadas esta semana por la Unión Europea contra diez integrantes de su politburó, que interpreta como un intento de "criminalizar la resistencia palestina" mientras, según denuncia, la cúpula dirigente israelí permanece sin consecuencias y Bruselas sigue haciendo "la vista gorda ante el genocidio" que Israel estaría perpetrando en la Franja de Gaza.
"Esta decisión se ha producido en un momento en que el gobierno ocupante", ha manifestado Hamás en un comunicado, y en referencia a Israel, "sigue cometiendo crímenes de genocidio, hambruna y desplazamiento forzado contra nuestro pueblo, y viola el acuerdo de alto el fuego".
"Mientras la Unión Europea hace la vista gorda ante estas violaciones documentadas del derecho Internacional, opta por castigar a los líderes políticos que defienden los derechos legítimos de su pueblo", ha reprochado Hamás.
Para la organización palestina, este paquete de medidas restrictivas no altera la realidad sobre el terreno: "El pueblo palestino vive bajo ocupación, su resistencia es un derecho legítimo garantizado por todas las leyes y normas humanas, y la ocupación es la raíz del conflicto y la fuente de inestabilidad".
Hamás, por último, acusa a Bruselas de "plegarse a los designios" de Israel al entender que las sanciones a su politburó "son una respuesta a la presión de la ocupación y no se basan en estándares de justicia".
Hamás insta por último a la Unión Europea a revisar sus políticas "parciales", a dejar de "brindar cobertura política a la ocupación y a trabajar para que sus líderes rindan cuentas en lugar de perseguir a las víctimas".
El movimiento afirmó que estas medidas "no menoscabarán la voluntad de nuestro pueblo palestino ni su adhesión a sus legítimos derechos nacionales, entre los que destacan la libertad, la autodeterminación, el fin de la ocupación y el establecimiento del Estado palestino con Jerusalén como su capital".