Las autoridades del estado de Washington han localizado e identificado este sábado los últimos cuerpos de los trabajadores que seguían desaparecidos tras el siniestro ocurrido el pasado martes en una planta papelera de la localidad de Longview, un accidente que eleva a once el número total de fallecidos y que se sitúa entre los peores desastres industriales registrados en Estados Unidos en las últimas décadas.
Ha sido la forense del condado de Cowlitz, Dana Tucker, quien ha confirmado la recuperación de los últimos empleados cuyo paradero seguía siendo desconocido tras el siniestro. Tucker ha calificado lo ocurrido como “una de las tragedias más importantes que ha vivido nuestra comunidad desde la erupción del monte St. Helens” en 1980, de acuerdo con declaraciones recogidas por Bloomberg.
El subjefe del Departamento de Bomberos de Longview, Kurt Stich, ha explicado que las operaciones de recuperación se han desarrollado de forma “metódica e increíblemente difícil para todos”, en un entorno en el que los equipos de emergencia se han visto obligados a trabajar entre estructuras desplazadas, materiales peligrosos y un tanque dañado que todavía contenía unos 94.600 litros de licor blanco.
Una vez concluidas las tareas de búsqueda y recuperación, los esfuerzos se centrarán ahora en esclarecer las circunstancias que provocaron la implosión de un depósito que almacenaba una cantidad equivalente aproximadamente al volumen de una piscina olímpica de licor blanco, una sustancia altamente corrosiva que se emplea en los procesos de fabricación de papel a partir de astillas de madera.
Por su parte, el jefe de bomberos, Brad Hannig, ha advertido de que la investigación para determinar las causas del accidente “continuará durante días, semanas y, posiblemente, meses, mientras Nippon decide qué hacer con las instalaciones de aquí en adelante”.
Paralelamente, responsables locales y especialistas de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) mantendrán la vigilancia sobre la calidad del aire y del agua en los alrededores de la planta mediante labores que incluyen, entre otros, la limpieza y dilución de contaminantes en zanjas cercanas para evitar un mayor impacto ambiental antes de que las aguas alcancen el río Columbia.
Asimismo, las autoridades continúan realizando controles de pH en los cauces afectados y mantienen la recomendación de que la población evite acercarse a las zanjas contaminadas, algunas de las cuales discurren junto a zonas residenciales.
La instalación afectada pertenece a Nippon Dynawave Packaging, filial de la compañía japonesa Nippon Paper Industries, y constituye una de las principales fuentes de empleo de la zona gracias a sus actividades de producción de pasta de papel, fabricación papelera y envasado de líquidos. El complejo industrial donde se ubica alberga además varias empresas y desempeña un papel clave en la economía local de Longview, una ciudad de alrededor de 35.000 habitantes.