Este domingo sella el fin de una semana negra como el tizón para el PSOE. Con el auto del caso Zapatero aún coleando, ve la luz el sumario y abre nuevas aristas; la UCO se planta en la sede socialista en la calle Ferraz para requerir documentación sobre el caso Leire Díez; el juez Pedraz desliza la existencia de una presunta trama organizada para desestabilizar procedimientos judiciales que afectaban al PSOE y al Gobierno de Pedro Sánchez; y para más inri, ha arrancado el juicio al hermano del presidente, David Sánchez, acusado de haberse beneficiado de una plaza creada ex profeso para él en la Diputación de Badajoz. Con este escenario como telón de fondo, poco espacio ha habido para la política como tal, con una excepción: un evento organizado en el Senado por el grupo socialista sobre el impacto del Plan de Recuperación.
El portavoz en la Cámara Alta del grupo socialista, Juan Espadas, impulsó la jornada que se celebró este jueves y en la que se expusieron diversos proyectos de éxito. Aprovechando el descanso, atendió a Demócrata, una charla en la que puso en valor la política útil.
Un remanso de 'Política' en pleno torbellino
Preguntado precisamente por el momento en que se ha celebrado el evento, Espadas destacó que “es una oportunidad de hacer algo que decimos muchas veces, pero que hacemos poco, que es evaluar el resultado de políticas públicas que han sido, sin duda, decisivas en nuestro país en los últimos años”.
“Hace cuatro años el gran problema de España era cómo recuperar la actividad económica después del parón que significó la pandemia. El retroceso económico, en términos de PIB, era muy grave. Y ya teníamos la experiencia de la última crisis, en la que tardamos en recuperarnos diez años”, añadió.
“Es una oportunidad para evaluar el resultado de políticas públicas"
A su juicio, es el momento ideal para reivindicar “un proyecto de país como el que el Gobierno de España y el presidente Sánchez fue capaz de plantear, generando un gran desarrollo económico y convenciendo a otros socios europeos de que tenía que ser un gran proyecto de la UE”.
El portavoz del PSOE en el Senado abundó en un argumento que fue esgrimido por la práctica totalidad de los ponentes que nutrieron las tres mesas de debate: “Probablemente sea el momento histórico en nuestro país en el que se han tomado decisiones económicas más trascendentales para la transformación y para el fortalecimiento del tejido productivo”.
Y remachó: “Hablaremos durante muchos años de la oportunidad de reindustrializar España, y de eso estamos hablando en esta jornada, por ejemplo, de cómo la energía va a decidir el futuro del planeta”.
La importancia de los territorios
Durante la jornada se citaron proyectos de éxito de los fondos europeos en territorios concretos de la geografía española, como el proyecto ONUBA de hidrógeno verde en Andalucía o el PowerCo Battery Spain en Sagunto, Valencia.
Ante esto, Juan Espadas expone que “hemos escuchado [durante la jornada] que pasamos de la globalización a la regionalización”; y “por tanto, la autonomía de los territorios, su capacidad de ser soberanos desde el punto de vista de la autosuficiencia energética y el control de las fuentes de energía, es un elemento vital hoy en día en el mapa internacional”.
En sintonía, “el Gobierno de España planteó que fuese uno de los ejes en los que invertir, utilizar nuestra capacidad para tener energía renovable y convertirlo en un potencial para desarrollar industrias, para generar empleo y para, en definitiva, cambiar el país prácticamente como un calcetín”, continuó.
¿Y la ley de Industria?
Además del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, en el evento se citaron otras iniciativas importantes, como la ya aprobada Ley de Movilidad Sostenible y el Proyecto de Ley de Industria y Autonomía Estratégica.
Esta última, fundamental para el tejido industrial del país y para el refuerzo de la autonomía estratégica, permanece bloqueada desde febrero del 2025 al calor de sistemáticas ampliaciones del plazo de enmiendas -y no hay visos en el horizonte que inviten a pensar que su estado podría cambiar-. Preguntado al respecto, Espadas admitió que “efectivamente, las leyes son necesarias”.
“Una ley de Industria significa adaptar, la última desde hace 30 años. Significa adaptar la realidad de la industria verde o el potencial de la capacidad de desarrollo energético que tiene nuestro país. Otro ejemplo sería el proceso de digitalización que estamos desarrollando”, esgrime; pero “también significa entender el papel de los trabajadores y las trabajadoras en la industria de una forma diferente y en cómo vamos a mejorar nuestra competitividad frente a mercados como el asiático y Estados Unidos”.
En este sentido, considera que “como ha comentado un sindicalista que ha intervenido, la propia reforma laboral es una medida que venía dentro del programa de recuperación”.
La gestión como refugio
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, uno de los hombres de confianza de Sánchez y quien ha repetido en los últimos días sentirse orgulloso del Ejecutivo que integra, fue el encargado de dar el pistoletazo de salida al evento.
Espadas le ha agradecido su participación y ha asumido sus palabras como propias: “El ministro Cuerpo, con la solvencia que le caracteriza, lo que ha dicho es que vamos a culminar el plan y el programa y que lo vamos a hacer, además, cumpliendo con los hitos que nos comprometimos con la Unión Europea a desarrollar”. “Significan cambios normativos y, sobre todo, ejecución de los proyectos que se han financiado en el territorio, consiguiendo el 100% de los objetivos”, ha remachado.
Juan Espadas concluyó la charla con Demócrata haciendo un llamamiento a confiar en la gestión del Gobierno: “Creo que la confianza, como estamos viendo aquí con directivos y responsables de los grandes proyectos de país que hay ahora mismo en todo el territorio nacional demuestran que hay una España antes del programa de Recuperación, Transformación y Resiliencia y una España después. Esta España está preparada para el futuro y, por tanto, quiero también lanzar un mensaje de esperanza, que creo que es positivo hoy”.
El regreso de los asistentes al evento a sus asientos para continuar con la jornada puso punto y final a una breve entrevista que no fue sino un remanso de política útil en medio del ruido. El evento continuó desarrollándose con normalidad mientras, fuera del Senado, la actualidad seguía implacable. Pero durante unas horas, el PSOE puso el foco en la industria, la energía y los territorios. Y ahí reside precisamente una parte de la estrategia de Moncloa: refugiarse en la gestión para sostener el relato ante el desgaste judicial y mediático. El problema radica en que la política útil requiere de tiempo, estabilidad, mayorías y foco, y ahora mismo, cada titular amenaza al menos alguna de esas condiciones.