Irán enfría el acuerdo de Ormuz: no habrá reapertura inmediata y cerrará el corredor sur

Teherán precisa que el marco por fases negociado con Omán contempla inicialmente un corredor temporal de navegación y un proyecto de desminado, pero no supone todavía la reapertura completa del estratégico paso marítimo

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Mapa del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz Europa Press/Contacto/Andre M. Chang
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Irán ha rebajado las expectativas sobre una reapertura inmediata del estrecho de Ormuz después de las conversaciones mantenidas con Omán. El viceministro iraní de Exteriores para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Gharibabadi, ha precisado que el marco negociado entre Teherán y Mascate se desarrollará por fases y que el corredor acordado inicialmente tendrá carácter temporal.

La aclaración llega después de que los ministros de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, y Omán, Badr Albusaidi, abordaran en Teherán un esquema para gestionar el tráfico marítimo. El planteamiento incluye la creación de un corredor temporal conjunto y un proyecto para retirar minas del estrecho, mientras las partes continúan negociando una solución permanente.

El elemento más delicado está en el trazado de las rutas. Gharibabadi sostiene que el futuro esquema supondrá el cierre del corredor meridional que discurre junto a la costa omaní, utilizado por barcos que han seguido atravesando Ormuz. Este punto fue anunciado por la parte iraní después de las conversaciones y no aparece expresamente recogido en el comunicado conjunto de Irán y Omán, una diferencia relevante mientras continúan las negociaciones.

Un corredor temporal bajo el nuevo esquema de Irán y Omán

La propuesta negociada establece que la ruta temporal tendrá una anchura aproximada de siete millas náuticas, unos 11,3 kilómetros. Según la explicación ofrecida por Gharibabadi, el acceso de los barcos al golfo Pérsico discurriría por aguas territoriales iraníes, mientras que el itinerario de salida atravesaría aguas iraníes y omaníes.

Teherán insiste, sin embargo, en diferenciar este corredor de una normalización completa de la navegación. El viceministro iraní ha señalado que el entendimiento alcanzado con Mascate "no significa la reapertura inmediata del estrecho" y ha vinculado la apertura definitiva al cumplimiento por Estados Unidos de los compromisos que Irán considera pendientes.

Las conversaciones tampoco terminan con el corredor provisional. El marco contempla continuar negociando durante las próximas semanas para avanzar hacia un corredor permanente, definir la futura administración del estrecho y establecer mecanismos de intercambio de información, gestión del tráfico y prestación de servicios de navegación y seguridad.

Irán quiere cerrar la ruta meridional utilizada por los petroleros

El cierre del corredor sur introduce uno de los principales puntos de fricción. Esa vía discurre próxima a la costa de Omán y ha permitido que determinados barcos continúen atravesando el estrecho pese a las fuertes restricciones sobre la navegación. La propuesta iraní pretende sustituir ese esquema por el nuevo corredor negociado entre ambos países.

La posición de Teherán refuerza además su pretensión de conservar capacidad de control sobre el tráfico que atraviesa Ormuz. Gharibabadi ha defendido que el corredor acordado permitirá que los buques circulen por aguas iraníes, mientras Estados Unidos mantiene una posición diferente sobre el régimen jurídico y la libertad de navegación en la zona.

Por ahora, tampoco está claro que Washington vaya a aceptar el diseño planteado por Irán y Omán. El acuerdo sobre el corredor temporal debe entenderse, por tanto, como un avance diplomático para gestionar el tránsito, y no como el restablecimiento definitivo de la circulación marítima anterior a la crisis.

Omán confía en anunciar pronto el corredor temporal

Mascate ha utilizado un tono más optimista sobre el resultado de las conversaciones. El ministro omaní de Exteriores, Badr Albusaidi, ha expresado su confianza en que pueda anunciarse próximamente el corredor temporal y ha defendido que posteriormente llegará una solución permanente para la gestión del estrecho.

El comunicado conjunto habla de un "marco por fases" destinado a proporcionar una base práctica para avanzar. Junto al corredor provisional, Irán y Omán trabajan en un proyecto conjunto de desminado, otro de los requisitos necesarios para recuperar progresivamente una navegación más segura por el paso marítimo.

Las partes prevén seguir negociando para determinar el modelo definitivo. Gharibabadi ha situado las próximas conversaciones en un horizonte de entre 30 y 60 días, periodo durante el que deberán abordarse el corredor permanente, la administración futura del estrecho y los mecanismos de coordinación marítima.

Por qué el estrecho de Ormuz es clave para el petróleo mundial

La importancia de cualquier cambio en Ormuz trasciende las relaciones entre Irán y Omán. El estrecho conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye uno de los principales cuellos de botella energéticos del planeta, por lo que las restricciones a la navegación tienen consecuencias para los mercados internacionales de petróleo y gas.

Antes de la actual crisis, aproximadamente una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo y gas natural licuado atravesaba este paso marítimo. Su estrechez y la concentración de grandes productores de hidrocarburos en el golfo hacen que las alternativas para trasladar esos volúmenes sean limitadas.

Por eso, el entendimiento entre Teherán y Mascate supone un primer movimiento hacia una posible normalización, pero la precisión realizada por Irán cambia la lectura inicial: Ormuz no va a recuperar inmediatamente su funcionamiento habitual. El corredor provisional, el desminado, el futuro sistema de administración y la disputa sobre la ruta meridional deberán resolverse antes de que pueda hablarse de una reapertura plena.