El Ejecutivo iraní ha advertido de que una reanudación de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra el país desencadenaría “muchas más sorpresas” para los agresores. Al mismo tiempo, ha recordado que Washington ha admitido la destrucción de más de 40 aviones, drones y helicópteros durante las actuales hostilidades, resaltando así las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas de Irán.
“Mese después del inicio de la guerra contra Irán, el Congreso estadounidense reconoce la pérdida de decenas de aparatos que valen miles de millones (de dólares)”, ha manifestado el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, quien ha incidido en que “se confirma que las poderosas Fuerzas Armadas iraníes son las primeras en derribar un afamado F-35”.
“Con las lecciones aprendidas y el conocimiento obtenido, la vuelta a la guerra presenciará muchas más sorpresas”, ha destacado, acompañando sus declaraciones con un documento del Congreso de Estados Unidos que detalla las pérdidas de aeronaves durante el conflicto, iniciado tras la ofensiva relámpago lanzada el 28 de febrero por Washington y Tel Aviv contra el país asiático.
El informe especifica que cuatro F-15E Strike Eagle fueron destruidos o dañados —tres de ellos por “fuego amigo” en Kuwait—, además de un F-35A Lightning II, un A-10 Thunderbolt II, siete KC-135 Stratotanker —aviones cisterna de repostaje—, un E-3 Sentry de alerta y control aerotransportado, dos MC-130J Commando II de operaciones especiales, un helicóptero HH-60W Jolly Green II, 24 drones “MQ-9 Reaper” y un dron de vigilancia de gran altitud “MQ-4C Triton”.
Las afirmaciones de Araqchi se producen después de que el portavoz del Ejército iraní, Mohamad Akraminia, advirtiera de que Teherán podría “abrir nuevos frentes” si Estados Unidos retoma su campaña militar. Estas palabras llegaron tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó el lunes en un comunicado en redes sociales que había cancelado unos ataques previstos supuestamente para el martes, a raíz de una petición de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Qatar.
Actualmente, Washington y Teherán participan en un proceso de diálogo facilitado por Pakistán. Sin embargo, las profundas discrepancias entre ambas partes han impedido por ahora celebrar una segunda ronda en Islamabad, donde tuvo lugar un primer encuentro directo tras el alto el fuego acordado el 8 de abril, tregua que Trump ha ido prorrogando sin fijar un plazo final.
Teherán ha señalado el bloqueo del estrecho de Ormuz y el reciente asalto y captura de buques iraníes en la zona por fuerzas estadounidenses como una de las razones para negarse a viajar de nuevo a Islamabad. A juicio de las autoridades iraníes, estas acciones vulneran el alto el fuego y socavan el proceso negociador. Pese a ello, ambos gobiernos continúan manteniendo contactos indirectos mediante la mediación de Pakistán.