Islandia ha dicho no este domingo a la reactivación del proceso de adhesión a la Unión Europea en un referéndum que ha desmontado los sondeos previos, los cuales anticipaban una ligera ventaja de los defensores de avanzar hacia la incorporación. El resultado refleja la fuerte desconfianza de buena parte de la ciudadanía islandesa hacia Bruselas, especialmente en cuestiones delicadas como la posible integración en una política pesquera común.
El 'No' se sitúa por ahora en un 52,5% (99.037 papeletas), lo que supone una ventaja de cinco puntos porcentuales sobre quienes apoyan retomar las conversaciones con las instituciones europeas (un 47,5%, 89.459 votos), a falta de concluir el escrutinio en la circunscripción suroeste, donde un cambio de tendencia se considera inviable, según las proyecciones de la radiotelevisión pública de Islandia (RUV).
Islandia abrió las negociaciones de ingreso en 2010, pero las dejó en suspenso tres años más tarde, entre otras razones por el choque en torno a las consecuencias de sumarse a la política común de pesca. El triunfo del 'No' implica que el electorado ha rechazado las garantías ofrecidas por la primera ministra Kristrún Frostadóttir y, en especial, por el liberal ministro de Economía Dadi Már Kristófersson, principal promotor de la consulta, para proteger su industria pesquera.