Israel tacha de delirante que Netanyahu inste a Trump a usar una bomba atómica contra Irán

Israel desmiente como “delirante” que Netanyahu esté presionando a Trump para lanzar una bomba atómica contra Irán y defiende su actuación militar.

1 minuto

El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon (archivo) Lev Radin / Zuma Press / Europa Press
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

1 minuto

El embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, ha desmentido este lunes y calificado de “delirante” la versión difundida por el propagandista ultraderechista Tucker Carlson, según la cual el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, estaría presionando al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que ordene lanzar una bomba atómica sobre Irán el próximo 7 de noviembre.

“Netanyahu no está presionando a Trump. Trump sabe exactamente lo que quiere conseguir y cómo quiere conseguirlo. Israel colabora con Estados Unidos. Vamos a apoyar la decisión que tome Estados Unidos”, ha señalado Danon en una entrevista concedida a la cadena Al Arabiya, rechazando de plano las afirmaciones del comunicador estadounidense.

Carlson sostiene que el supuesto plan consistiría en utilizar el arma nuclear contra instalaciones subterráneas levantadas en las montañas iraníes y sostiene además que Netanyahu precisaría de un ataque de este tipo tras no haber logrado una mayoría suficiente para su coalición en las últimas elecciones legislativas de Israel. Sin embargo, Carlson no ha revelado la identidad de la fuente en la que dice basarse.

El representante israelí ante Naciones Unidas ha aludido precisamente a los recientes comicios israelíes, “elecciones democráticas”. “No vas a encontrarlas en ningún otro sitio de Oriente Próximo”, ha defendido, reivindicando el sistema político del país.

Respecto a la ofensiva militar sobre los territorios palestinos, Danon ha subrayado que “hemos hecho todo lo posible para minimizar las bajas civiles”. “Por eso hemos tardado tanto. Créame. Podríamos haber terminado esta guerra en tres meses, no en tres años”, ha apuntado, insistiendo en que “somos una nación de moral, un país de moral. No hay atrocidades”.