El ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, ha ratificado este viernes que Japón participará en la misión de la OTAN destinada a la formación del Ejército ucraniano, mediante el despliegue, por primera vez, de cuatro integrantes de las Fuerzas de Autodefensa. Estos militares se sumarán a las tareas organizadas por la Alianza Atlántica en la base de Wiesbaden, en Alemania.
“El envío de personal de las Fuerzas de Autodefensa ayudará a reforzar las capacidades defensivas del propio Japón al permitirle aprender diversas lecciones de la guerra en Ucrania, incluidas nuevas formas de combate”, ha afirmado Koizumi en una rueda de prensa recogida por la agencia de noticias Kyodo.
El titular de Defensa ha precisado que los efectivos nipones comenzarán su labor el próximo lunes en la instalación militar de Wiesbaden, situada en el oeste de Alemania. Del contingente desplazado, dos pertenecen a la Fuerza Terrestre de Autodefensa, uno procede de la Armada y otro forma parte de la Fuerza Aérea de Autodefensa.
Su cometido estará enfocado en la coordinación de las actividades de apoyo dentro de la misión, subrayando en todo momento que no participarán en acciones de combate ni se integrarán en el frente.
“La seguridad en las regiones Indo-Pacífica y euroatlántica es ahora inseparable, y completar todos los preparativos necesarios para el despliegue marca una profundización adicional de la cooperación entre Japón y la OTAN”, ha valorado el ministro japonés.
La OTAN decidió en 2024, como parte de sus medidas de respaldo a Ucrania, poner en marcha una misión de adiestramiento con cuartel general en Wiesbaden, cerca de Frankfurt. El plan contempla el envío de 700 militares aliados encargados de supervisar la formación de soldados ucranianos que posteriormente serán desplegados en el conflicto.
Según explicó en su momento el entonces secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, esta operación pretende mejorar la coordinación del apoyo aliado y equilibrar las necesidades inmediatas con la asistencia a largo plazo a Ucrania, con el objetivo de consolidar un papel clave de la Alianza en el apoyo a Kiev frente a la ofensiva rusa.