La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha manifestado este miércoles su confianza en que el nuevo Congreso de Estados Unidos, surgido de las elecciones de medio mandato celebradas en el país norteamericano, mantenga el apoyo a Ucrania y refuerce las medidas de presión contra Rusia para forzar a Moscú a poner fin a la guerra.
“Espero que la nueva Cámara de Representantes y el nuevo Senado sigan apoyando a Ucrania y presionando más a Rusia”, ha señalado la jefa de la diplomacia europea en una rueda de prensa en Bruselas, al ser cuestionada sobre si el desenlace de los comicios permitirá a Europa sentirse más respaldada frente a la invasión rusa.
Kallas ha subrayado la relevancia de preservar la cooperación transatlántica frente a Moscú, insistiendo en que “Europa y Estados Unidos son mucho más fuertes juntos”, y que, actuando de forma unida, se puede enviar a Rusia “un mensaje con claridad”, que es que debe “detener esta guerra”.
Al mismo tiempo, la responsable de Exteriores de la UE ha admitido que los estadounidenses ya han expresado su voluntad en las urnas, aunque ha pedido cautela hasta comprobar cómo se plasmará el resultado electoral en la política exterior de Washington. “Los votantes estadounidenses han dejado clara su elección”, ha concluido.
Las palabras de Kallas llegan después de que el Partido Demócrata haya conseguido el control de ambas cámaras del Congreso estadounidense en las legislativas celebradas este martes, al obtener al menos los 51 escaños necesarios para la mayoría en el Senado y superar los 218 que requería para dominar la Cámara de Representantes, de acuerdo con las proyecciones de los principales medios del país.
Este desenlace representa un serio contratiempo para el presidente estadounidense, Donald Trump, que afrontará los dos últimos años de su mandato con un Congreso en manos de la oposición demócrata, tras una campaña electoral marcada por el malestar con su gestión económica y el encarecimiento del coste de la vida.
Desde el Partido Demócrata han avanzado su propósito de sacar adelante una agenda legislativa propia y de intensificar el control sobre la Administración republicana, mientras que Trump ha avisado de que hará uso del veto presidencial para bloquear aquellas iniciativas con las que no esté de acuerdo.