La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha admitido ante el Parlamento Europeo que Israel está vulnerando los Derechos Humanos previstos en el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, aunque ha expresado sus dudas sobre que la suspensión de este marco jurídico, que supondría cerrar el canal diplomático, vaya a mejorar la situación.
La responsable de la diplomacia comunitaria se ha pronunciado así en un debate en la Eurocámara sobre la crisis en Oriente Próximo, en el que varios eurodiputados le han reprochado que el Acuerdo de Asociación de la UE con Israel siga en vigor y le han pedido que aclare qué gobiernos están frenando su suspensión.
“Hemos puesto sobre la mesa, desde la Comisión, propuestas para que los Estados decidan. Algunas requieren mayoría cualificada, y ni siquiera tenemos mayoría cualificada para eso. Otras requieren unanimidad, y tampoco tenemos unanimidad. La suspensión del Acuerdo de Asociación requiere el acuerdo de todos, y no lo tenemos”, ha contestado la política estonia.
Kallas se ha negado a revelar qué Estados bloquean la suspensión del Acuerdo de Asociación con Israel alegando que hay “confidencialidad en las deliberaciones” de los Veintisiete. En cualquier caso, ha recalcado que “está claro que no todos están de acuerdo” y que, por ahora, no es posible aprobar una medida de este tipo, tampoco en lo relativo a la suspensión de las medidas comerciales, que solo exigirían mayoría cualificada.
A continuación, se ha preguntado si “mejoraría realmente la situación” suspender el Acuerdo de Asociación, subrayando que “desde luego cerraría los canales de la Unión para hablar con los israelíes”, algo que ha explicado que hace “constantemente”.
“Sí, se puede decir que plantear estos temas no está dando resultados reales, porque no los está dando. La situación no ha mejorado. Pero ¿mejoraría cuando dejamos de hacerlo?”, ha continuado en su intervención.
Unas sanciones a colonos que no son suficientes, pero sí un avance
Kallas ha puesto como ejemplo una decisión que sí lograron consensuar los Estados miembro en la última reunión de ministros de Exteriores en Bruselas, el pasado 11 de mayo, cuando “finalmente” se aprobaron “las sanciones contra los colonos violentos” de Israel en Cisjordnia, un paquete que llevaba dos años bloqueado por Hungría.
“Pueden decir que no es suficiente, y claramente no lo es, porque esto continúa. Pero es al menos algo, ya saben, un bloqueo que hemos superado”, ha señalado la Alta Representante, que ha respondido así a las críticas de inacción de algunos eurodiputados, insistiendo en que las decisiones no dependen solo de ella y que su cometido es lograr “una posición unificada” de los veintisiete Estados miembro.
En cuanto a la exclusión de los ministros ultraderechistas israelíes Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir de las sanciones a los colonos, pese a que inicialmente se contempló incluirlos en las medidas restrictivas, Kallas ha explicado que “el problema” es que se propuso sancionarlos pero “los Estados miembro no aceptaron sancionarlos”.
Pese a ello, ha pedido a la Eurocámara que no se centre solo en “qué más no hicimos”, sino también en que los Veintisiete “hicieron al menos algo”. “Por supuesto, la situación sigue siendo terrible”, ha remachado.
La ex primera ministra de Estonia ha admitido que la Unión Europea no dispone “de ese poder de presión sobre Israel, ni siquiera con las medidas que están ahora sobre la mesa”, porque los Estados miembro no actúan de forma cohesionada. Esta falta de unidad, ha agregado Kallas, se agrava cuando Estados Unidos respalda al Gobierno de Benjamin Netanyahu en “todo lo que hace” y “haga lo que haga”.
Por esta razón, también ha descartado “poner sobre la mesa” medidas contra Israel que carecen de apoyos suficientes. “Uno lo podría hacer para sentirse mejor consigo mismo. Pero si sé que no va a salir adelante, ¿para qué? Tenemos que trabajar en aquellas cosas sobre las que podemos alcanzar un acuerdo”, ha zanjado.
Debate sobre la pena de muerte y trato igual a todos los socios
Otra cuestión sobre la que ha sido interpelada Kallas es la reciente decisión de la Knesset, el Parlamento israelí, de aprobar una reforma legal que contempla la pena de muerte por ahorcamiento y en secreto para delitos de terrorismo, en la práctica dirigida solo contra palestinos.
La jefa de la diplomacia europea ha reiterado la oposición de la UE a la pena capital, pero ha recordado que el bloque debe tratar a todos sus socios “de la misma manera”.
“Tenemos una lista de países con los que tenemos acuerdos de asociación. Muchos de ellos tienen pena de muerte y muchos también ejecutan personas. Así que también deberíamos revisar esos acuerdos de asociación si vamos a suspender este con Israel”, ha señalado, subrayando que, en cualquier caso, “no hay voluntad por parte de los Estados miembro” para dar ese paso.