La Justicia egipcia clausura el portal Mada Masr y ordena detener a su cofundadora Lina Atalá

Un tribunal egipcio ordena cerrar Mada Masr, detiene a Lina Atalá y agrava el retroceso de la libertad de prensa bajo el Gobierno de Al Sisi.

2 minutos

Bandera de Egipto Maksim Konstantinov / Zuma Press / Europa Press
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

2 minutos

Un tribunal egipcio ha ordenado este martes el cierre del medio digital independiente Mada Masr y la detención de su cofundadora y redactora jefe, Lina Atalá, a la que ha impuesto una multa de casi 48.000 euros por gestionar un portal informativo sin la licencia exigida por las autoridades.

El Tribunal de Delitos Menores de Nuevo El Cairo ha dictado la clausura del medio y la incautación de sus activos, golpeando a uno de los escasos espacios de comunicación que aún quedaban en el país con una línea editorial crítica desde su nacimiento en 2013, el mismo año del golpe de Estado encabezado por Abdelfatá al Sisi.

El portal, que afirma haber tratado de conseguir una licencia en repetidas ocasiones sin lograrlo, ha denunciado en sus redes sociales que el magistrado ha rechazado “todas las alegaciones procesales presentadas por la defensa, incluidas las solicitudes de presentar cualquier documentación o escuchar a cualquier testigo”.

Según el relato de Mada Masr, el juez “solicitó de forma repentina la presencia de un abogado ajeno al equipo de defensa y anunció que el tribunal había decidido designar un abogado para Atalá”, después de ordenar el desalojo de la sala, pese a que la periodista contaba ya con ocho abogados de su elección presentes en la vista.

“Finalmente, el juez dictó la sentencia condenatoria en medio de gritos y protestas por parte de la defensa. Condenó a Atalá a la pena máxima posible (...) Acto seguido, personal de seguridad rodeó a Atalá, la levantó del suelo y la sacó de la sala, donde permanece bajo custodia dentro del edificio judicial”, ha añadido el medio en un comunicado detallado sobre lo ocurrido.

El fallo judicial se interpreta como un duro golpe al periodismo independiente en Egipto, donde la libertad de prensa continúa fuertemente limitada. Reporteros sin Fronteras (RSF), que ha tachado la resolución de “indignante” y ha reclamado su anulación inmediata, sitúa a Egipto en el puesto 169 de 180 países en su índice mundial de libertad de prensa.

Amnistía Internacional también ha reaccionado al veredicto, lamentando un “revés devastador para la libertad de prensa en” el país norteafricano.

Lina Atalá y otros profesionales de Mada Masr han sido arrestados en varias ocasiones y sometidos a interrogatorios en los últimos años por cargos como la difusión de noticias falsas o la supuesta amenaza a la seguridad nacional.

Diversas organizaciones de Derechos Humanos llevan tiempo denunciando que el Gobierno del presidente Al Sisi reprime la disidencia y refuerza de forma sistemática su control sobre el espacio público y el debate político en Egipto.