El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha expresado este miércoles su pesar por las graves inundaciones registradas en el norte de Nepal, que han provocado en este país casi 160 fallecidos, además de al menos tres muertos en China.
El dirigente portugués se ha mostrado “consternado” ante una tragedia que ha dejado también a cientos de personas desaparecidas y una destrucción “generalizada” en las áreas golpeadas por la crecida del río Bhotekoshi en Rasuwa, un distrito montañoso del norte de Nepal situado junto a la frontera con Tíbet, en China.
Guterres ha trasladado sus “condolencias” a los allegados de los fallecidos y su “solidaridad” con todos los afectados, según ha indicado su portavoz, Stéphane Dujarric, durante una rueda de prensa.
Las agencias de la ONU, entre ellas el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), han activado personal y recursos para ofrecer asistencia “urgente” y apoyar la respuesta de las autoridades de Nepal frente a las inundaciones y sus consecuencias.
Dujarric ha añadido que dos enviados de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya están sobre el terreno y que se entregarán kits médicos para unas 10.000 personas durante tres meses, junto con tiendas de campaña y otro tipo de apoyo “logístico”.
Al mismo tiempo, otros organismos como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) enviarán este jueves equipos y camiones cargados con ayuda humanitaria.