Diecisiete Estados aliados de la OTAN tomarán parte desde el próximo 13 de octubre en las maniobras nucleares anuales de la Alianza Atlántica, un ejercicio de diez días que tendrá lugar en Italia y que, según subraya la organización, en ningún caso supone una amenaza para Rusia.
En la nota difundida sobre estas maniobras, conocidas como “Firme Mediodía”, la OTAN recalca que “estos ejercicios representan una actividad de entrenamiento rutinaria planificada desde hace mucho tiempo que forma parte de los esfuerzos de la OTAN para mantener la preparación y los procedimientos de prueba que contribuyan a la disuasión y defensa de la Alianza”.
El escenario se desarrollará en un contexto de máxima tensión entre la OTAN y Moscú, especialmente después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, advirtiera de que su país podría llegar a utilizar su arsenal nuclear contra los miembros de la Alianza Atlántica en un supuesto de autodefensa.
Ante este clima, la OTAN enfatiza en su comunicado que “no se emplearán armas reales” durante las maniobras, que estarán “desvinculados de los acontecimientos mundiales actuales” y “no están dirigidos contra ningún país”.
Para reforzar este mensaje, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha reiterado que encabeza “una alianza defensiva” y que estas prácticas tienen como objetivo principal “garantizar una capacidad segura, efectiva y creíble para preservar la paz, prevenir la coerción y disuadir la agresión”, además de enviar “un mensaje claro de unidad y determinación”.