La OTAN ha estrenado este jueves una plataforma de compra en línea de sistemas antidrones con la que busca acelerar la incorporación de estas tecnologías por parte de sus Estados miembro. A través de este portal, los gobiernos podrán acceder directamente a un catálogo de soluciones previamente seleccionadas por la Alianza Atlántica, evitando abrir nuevas licitaciones, un trámite que en condiciones normales puede alargarse cerca de un año.
El proyecto, denominado en inglés “Counter-UAS Marketplace”, funciona como un mercado digital en el que los aliados consultan las especificaciones de los equipos disponibles, sus precios y las condiciones de adquisición según sus necesidades operativas. Todo ello después de que la OTAN haya organizado un concurso entre empresas del sector defensa para cribar las tecnologías más adecuadas.
Con este sistema, la Alianza quiere sortear uno de los principales cuellos de botella a la hora de sumar nuevas capacidades militares: los extensos procesos de contratación pública, que obligan a redactar pliegos, recibir ofertas y analizarlas antes de adjudicar un contrato, un itinerario que suele prolongarse casi un año.
“El problema al que nos hemos enfrentado es que el proceso de contratación es muy largo”, ha explicado el científico principal de la Agencia de Comunicaciones e Información de la OTAN (NCIA), Cristian Coman, durante una sesión informativa celebrada este jueves en Bruselas, en la que ha detallado que un procedimiento convencional puede requerir “entre nueve y doce meses” únicamente para llegar a la firma de un contrato.
Según ha indicado, estos tiempos no se deben a una falta de agilidad de los responsables de compras, sino a las exigencias administrativas, que obligan a conceder plazos a las compañías para preparar sus propuestas y, después, a valorar cada una de ellas.
Por este motivo, la OTAN optó por “hacer las cosas de manera diferente” y adelantar la competición entre proveedores incluso antes de que los países planteen sus demandas concretas. “No queremos esperar hasta que se nos presente un requisito operativo”, ha señalado Coman, que defiende que este modelo recorta de forma notable los tiempos de respuesta cuando un aliado necesita adquirir equipamiento.
Un catálogo digital con 16 sistemas antidrones
Para poner en marcha la plataforma, la NCIA organizó un concurso en el que más de un centenar de empresas mostraron interés y se recibieron más de 80 ofertas. Tras unos cuatro meses de evaluación, se seleccionaron 16 soluciones desarrolladas por cinco compañías.
Las firmas escogidas son Alta Ares (Francia), Axon Enterprise (EEUU), Northrop Grumman (EEUU), OSL (Reino Unido) y Quantum Systems (Alemania). Sus sistemas ya han sido utilizados en operaciones o maniobras militares, incluidos despliegues en Ucrania y en otros países aliados.
El jefe de Innovación y Adopción Tecnológica de la División de Inversión en Defensa, Innovación y Armamento de la OTAN, Claudio Palestini, ha detallado que la meta es ofrecer a los gobiernos una experiencia de compra similar a la del comercio electrónico, con una plataforma donde puedan revisar las tecnologías disponibles e iniciar el proceso de adquisición en unos pocos pasos.
“La idea es trasladar la competición a una fase anterior, firmar todos estos contratos”, ha indicado Palestini, quien subraya que este esquema permite a los países conocer de antemano las capacidades, los plazos de entrega de las tecnologías que necesitan y los precios, que se sitúan entre los 1,6 y los 25 millones de euros por unidad.
Otro elemento novedoso es que los Estados podrán hacerse con estos sistemas tanto mediante compra directa como a través de contratos de alquiler, lo que les dará acceso temporal a estas capacidades sin integrarlas de forma permanente en sus arsenales. Además, la OTAN ha reservado 3,1 millones de euros para sufragar pruebas de los equipos antes de que los aliados decidan adquirirlos con sus propios presupuestos.
“Cualquier país puede presentar sus necesidades desde hoy”, ha apuntado también Coman, que ha concretado que, una vez suscrito el contrato, los plazos de entrega previstos van de 90 a 180 días, según el sistema elegido.
De bases militares a fronteras e infraestructuras críticas
El catálogo reúne sistemas concebidos para proteger bases militares, aeropuertos, nodos logísticos, infraestructuras críticas y tramos de frontera, además de soluciones móviles capaces de acompañar a convoyes militares y detectar amenazas en desplazamiento.
Entre las tecnologías ofertadas se incluyen radares, cámaras y sensores electromagnéticos para localizar y seguir aeronaves no tripuladas, así como equipos de interferencia electrónica para cortar sus comunicaciones, drones interceptores para neutralizar otros aparatos y sistemas que integran ametralladoras o pequeños misiles.
Aunque la herramienta se ha diseñado pensando inicialmente en las necesidades de las Fuerzas Armadas, la OTAN ha confirmado que también podrán recurrir a ella las fuerzas policiales de los Estados miembro, en especial cuando asuman la protección de fronteras o de instalaciones estratégicas.
Palestini ha revelado que la Alianza ya ha recibido muestras de interés de cuerpos de policía de varios países y de operadores de infraestructuras críticas, incluidos del sector energético. Al mismo tiempo, ha precisado que la plataforma está orientada a sistemas antidrones destinados a neutralizar amenazas de otras aeronaves, y no a tareas de vigilancia de personas ni al control de flujos migratorios.
Por ahora, ningún aliado ha cerrado todavía compras mediante este nuevo mecanismo, aunque varios gobiernos ya han expresado su interés por el catálogo, que se integra en el programa “Drone Edge”, presentado durante la cumbre de Ankara (Turquía) de julio de 2026, en la que los miembros de la OTAN se comprometieron a invertir conjuntamente más de 40.000 millones de dólares en capacidades antidrones durante los próximos cinco años.