La Policía portuguesa vuelve a desalojar campamentos de protesta por la crisis de vivienda

La Policía portuguesa desmantela de madrugada campamentos de protesta en Lisboa y Oporto en plena tensión por la ley de alquileres y los Presupuestos de 2027.

1 minuto

Los manifestantes portan una representación simbólica de una casa durante una protesta en Oporto, Portugal, 31 de octubre 2026 (archivo) Diogo Baptista / Zuma Press / Europa Press
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

1 minuto

La Policía de Portugal ha llevado a cabo este domingo nuevas actuaciones en Lisboa y Oporto para desmantelar los campamentos de tiendas de campaña levantados tras las recientes marchas de miles de personas que reclaman al Ejecutivo minoritario de centro-derecha que retire el proyecto de ley de alquileres, al que acusan de favorecer los desahucios y de suprimir los límites a los nuevos arrendamientos.

Durante la madrugada del domingo, los agentes realizaron hasta tres avisos a los concentrados para que desmontaran las tiendas, señalando que podían permanecer en la zona siempre que no continuasen con las protestas, según ha informado el diario portugués “Expresso”.

Los activistas rechazaron abandonar el lugar y respondieron organizando cadenas humanas, en las que varias personas portaban cascos y gafas protectoras ante la posibilidad de una intervención policial.

En torno a las 04.00 horas (hora local), la Policía efectuó el último aviso y comenzó a preparar la operación con apoyo de perros. Durante el operativo de desalojo se lanzaron petardos y los agentes procedieron a retirar con rapidez las tiendas de campaña instaladas, propinando golpes con porras a algunos manifestantes.

Como resultado, se produjeron varias detenciones y, tras cerca de diez minutos de actuación, las plazas donde se encontraban los campamentos en Lisboa y Oporto quedaron prácticamente desiertas. En la capital, los concentrados fueron empujados hacia plazas adyacentes, mientras que en Oporto los manifestantes acabaron reagrupándose en una avenida cercana.

En ambas ciudades, los participantes en la protesta quedaron confinados en áreas de seguridad, donde la Policía les impidió regresar a los puntos originales de concentración, al tiempo que sus pertenencias, esparcidas por las plazas, eran recogidas.

En Lisboa, diputados del Partido Libre y del Bloque de Izquierda acudieron a la concentración para respaldar a los manifestantes y subrayar la defensa del derecho a la protesta.

El clima de tensión continúa en aumento en Portugal mientras el Parlamento discute los Presupuestos para 2027, un debate que se prevé fuertemente condicionado por el creciente malestar social y por los disturbios y cargas policiales registrados en los últimos días.