El comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, ha anunciado que las instituciones comunitarias trabajan en nuevos ejercicios de simulación para poner a prueba la cláusula europea de defensa mutua frente a una agresión exterior. El objetivo es reforzar la aplicación del artículo 42.7 del Tratado de la UE y asegurar una respuesta más ágil y coordinada entre los Estados miembro.
En una entrevista concedida a European Newsroom (ENR), red de agencias europeas de la que forma parte Europa Press, Kubilius ha defendido además la creación de una especie de “manual de instrucciones” para que los Veintisiete conozcan con precisión qué tipo de ayuda pueden recibir de otros socios comunitarios, bajo la coordinación de la Comisión Europea, en caso de sufrir un ataque.
El comisario ha detallado que el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) “está planificando un tipo de ejercicios de simulación” en el contexto de los debates sobre cómo aplicar el artículo 42.7, la cláusula de defensa mutua de la UE, que ha adquirido “mucha más importancia” tras el ataque con un dron iraní contra una base británica en Chipre el pasado mes de marzo.
“Por lo que escuchamos de la Alta Representante (Kaja Kallas), están planeando realizar a nivel del Comité Político y de Seguridad (CPS) los llamados ejercicios de simulación, lo cual es positivo. También sabemos que están teniendo esto en cuenta al elaborar una nueva estrategia de seguridad europea”, ha señalado.
En su análisis, Kubilius ha subrayado que los Estados miembro necesitan información “mucho más clara” sobre la asistencia disponible, tanto en el plano civil como en el militar. Por ello ha planteado la elaboración de un “manual operativo” o “caja de herramientas” que recoja “de forma concisa” todos los mecanismos de apoyo a los que pueden recurrir los gobiernos nacionales.
Como referencia, ha recordado que, cuando fue primer ministro de Lituania, llegó a la conclusión de que era imprescindible contar con un documento de consulta rápida para que, ante una agresión extranjera, no hubiera dudas sobre qué pasos dar y qué instrumentos de la Unión Europea podían activarse.
“Un documento que puedas abrir, donde sepas a quién llamar, qué puedes obtener, y que no te deje solo intentando averiguar quién puede ayudarte o cómo se va a aplicar y proporcionar esa asistencia mutua. Que realmente existan estructuras en la Comisión y en distintas instituciones que ayuden a coordinar esa implementación”, ha añadido.
Al mismo tiempo, Kubilius ha criticado que el artículo 42.7 de la UE “carece de operatividad” y ha instado a “encontrar las mejores formas de estar mucho más preparados” para activarlo si la situación lo requiere.
No obstante, ha valorado que la Unión dispone ya de “un sistema bastante desarrollado” y ha apuntado que podría ser suficiente con “ofrecer mejores paquetes de información” a gobiernos e instituciones para garantizar que, en caso de ataque, la respuesta sea rápida y plenamente operativa.