La Unión Europea ha expresado su rechazo a los últimos ataques perpetrados por colonos israelíes en Cisjordania, entre ellos la demolición de una escuela y el asalto a una estación depuradora de agua en la localidad de Taysir, ambas sufragadas con fondos del bloque comunitario. Además, ha reclamado a Israel que adopte medidas “contra los autores de estos actos” y garantice que los daños sean reparados.
En una comparecencia ante la prensa en Bruselas, el portavoz del Servicio de Acción Exterior de la UE, Anouar El Anouni, reiteró el llamamiento de los Veintisiete a las autoridades israelíes para que pongan en marcha “medidas decisivas” que frenen “la continua expansión de los asentamientos” en Cisjordania.
“Condenamos firmemente los actos de violencia cometidos por colonos en la Cisjordania ocupada, y en particular la reciente demolición de una escuela financiada por la Unión Europea y el ataque contra una estación depuradora en Taysir, que también causó lamentablemente la muerte de un civil palestino”, subrayó el portavoz.
El Anouni recordó que esta estación depuradora, levantada con fondos de la Unión Europea y de la Agencia Francesa de Desarrollo, “constituye un elemento vital de las infraestructuras esenciales para la población palestina”.
En este contexto, señaló que Bruselas espera que Israel “tome medidas rápidas” contra los responsables con el fin de que comparezcan ante la justicia, al tiempo que insistió en la urgencia de detener los desalojos, las demoliciones, las confiscaciones y los traslados forzosos de palestinos, “que han alcanzado niveles récord durante el último año”.
“Recordamos reiteradamente a Israel la necesidad de respetar sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional hacia la población palestina de Cisjordania ocupada, incluidas la zona C y Jerusalén Este, y de cumplir con su deber de proteger a los civiles y las infraestructuras civiles”, concluyó.