La Misión de Observación Electoral (MOE) de la Unión Europea, desplazada a Perú para seguir las elecciones generales celebradas el pasado fin de semana, ha concluido que los comicios se desarrollaron “en general, de forma pacífica” y con respeto de las libertades básicas. No obstante, ha advertido de “excepciones” vinculadas a “los bajos niveles de confianza” en las instituciones y a la elevada complejidad técnica de la cédula electoral.
En una declaración preliminar, difundida cuando aún no ha finalizado por completo el recuento —que por ahora sitúa a la candidata de Fuerza Popular (FP), Keiko Fujimori, al frente en la primera vuelta—, la misión ha subrayado también el “compromiso” de las autoridades electorales con la transparencia y la neutralidad, pese a los problemas logísticos y a los incidentes registrados durante la jornada.
El informe recoge que “la MOE observó la apertura de las urnas y el proceso de votación en todos estos centros” y que, en términos generales, “la contienda electoral se desarrolló, en general, de forma pacífica y con respeto de las libertades fundamentales, aunque hubo algunas excepciones, como los ataques verbales y digitales contra periodistas y los organismos electorales”.
Tras constatar que estas elecciones “fueron las más complejas en la historia reciente de la República de Perú”, la misión remarca que tuvieron lugar bajo un marco legal reformado que “planteó numerosos desafíos” tanto a los electores como a la propia administración electoral, en un contexto de fuerte “fragmentación del sistema de partidos” con 37 organizaciones políticas en liza.
Como ejemplo, alude a “la complejidad de la cédula de votación”, cuya comprensión por parte de los ciudadanos fue “buena o muy buena” en casi todas las 620 mesas de sufragio observadas. Sin embargo, el recuento se vio “afectado por la complejidad de los procedimientos y la preparación insuficiente del personal”, aunque los miembros de mesa actuaron “en general transparentes y bienintencionados”.
Según la MOE, la jornada electoral “transcurrió de forma tranquila y ordenada en la mayor parte del país”, si bien se registraron “retrasos significativos” en la apertura de algunos locales de votación en Lima, donde 13 centros no llegaron a abrir por la falta de material electoral.
Estos retrasos obligaron a muchos electores a esperar durante horas, “generando mucha frustración y descontento”. Ante ello, las autoridades adoptaron “una decisión rápida y positiva” al permitir que se votara en esos recintos al día siguiente, garantizando así la participación de los 55.261 votantes afectados y priorizando su derecho al sufragio.
La UE ha señalado igualmente que la transmisión de resultados se desarrolló sin grandes incidencias, aunque “pero lenta”, ya que tres días después de las elecciones el escrutinio aún no se había cerrado y quedaba por revisar más de un 10% de las actas. De acuerdo con la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el recuento se situaba entonces en el 89,5%.
Complejidad técnica y desconfianza ciudadana
La misión europea subraya que, durante las dos últimas legislaturas, “diversos factores” han provocado una “considerable disminución” de la confianza de la ciudadanía en las instituciones del Estado y en la clase política.
En este sentido, apunta que “las encuestas de opinión, que mostraron bajos niveles de confianza en muchas instituciones públicas y una falta de apoyo sustancial a cualquiera de los candidatos, reflejaron una desconexión entre la población y la clase política”.
La MOE advierte además de que las recientes reformas constitucionales, incluida la concentración de poder en el futuro Senado, “podrían tener un impacto en el sistema político de pesos y contrapesos”. También critica las normas que permiten a los actuales congresistas optar a la reelección inmediata y a los aspirantes presidenciales concurrir al mismo tiempo a las elecciones legislativas.
Según detalla la misión, “un total de 26 de los 35 candidatos presidenciales se han postulado también al Congreso”. A su juicio, la reforma que impone una única boleta (cédula), unida al elevado número de partidos que se presentaron, así como la reintroducción del sistema bicameral y del voto preferencial, “aumentaron la complejidad de la cédula y del proceso de votación”.
Papel de los organismos electorales y uso de tecnología
La Unión Europea destaca el rol desempeñado por los tres organismos electorales —el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC)—, subrayando que “demostraron un compromiso firme con la transparencia y la neutralidad”.
“Los organismos electorales se mostraron decididos a reforzar la confianza pública y de los candidatos en el proceso electoral, en particular mediante amplias campañas de educación electoral, tanto presenciales como digitales. Los preparativos electorales fueron, en general, adecuados y se llevaron a cabo conforme al calendario electoral”, indica la MOE.
Como parte de esos preparativos, la ONPE puso en marcha varias medidas para hacer frente a la complejidad añadida del proceso, entre ellas “la ampliación del periodo de capacitación de los miembros de mesa” y el aumento del número de oficinas descentralizadas y centros de cómputo de resultados.
El informe resalta igualmente la incorporación de nuevas tecnologías al sistema electoral, incluido el uso de inteligencia artificial “con el objetivo de reducir los errores humanos, agilizar la publicación de resultados y mejorar la transparencia y la trazabilidad”.
En cuanto al desarrollo de la campaña, la misión de la UE concluye que las libertades fundamentales “se respetaron en gran medida” durante todo el periodo electoral, “salvo en algunos bastiones políticos” donde candidatos de la oposición “fueron objeto de ataques verbales y físicos”.
“En general, la campaña fue de bajo perfil, con candidatos que se dirigieron a los votantes a través de reuniones más reducidas, vallas publicitarias y actividades de puerta a puerta”, añade el documento, que precisa que las plataformas digitales se convirtieron en el principal escenario de la contienda, con Facebook y TikTok como redes predominantes.