El Ejecutivo de la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre, reconocida solo por Turquía, ha ordenado suspender cualquier tipo de emisión musical durante los tres días de duelo oficial decretados tras el hundimiento del ferry catamarán 'Filo Jet' el pasado domingo. A bordo viajaban 267 personas y, por el momento, 20 siguen desaparecidas y ocho han perdido la vida.
El Ministerio de Turismo y Medio Ambiente ha comunicado que quedan canceladas todas las autorizaciones para reproducir música, amparándose en la Ley Medioambiental 18/2012.
Según la nota difundida por el Ministerio en redes sociales, la restricción se aplicará entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre. “Las empresas que emitan música durante este periodo se enfrentarán a acciones legales”, ha recalcado el departamento.
El siniestro se produjo el domingo, poco después de que el buque zarpase del puerto de Kirenia, Girne en turco, rumbo a Mersin, en el sur de Turquía. El barco comenzó a hacer agua hasta que finalmente escoró, volcó y terminó hundiéndose. Las primeras investigaciones señalan que el navío, operado por la compañía Filo Denizcilik, habría sufrido una rotura en el casco. Hasta ahora han sido rescatadas con vida 239 personas.
La isla de Chipre permanece partida en dos desde 1974, cuando el Ejército turco ocupó la franja norte —el 36,2 por ciento del territorio— tras un golpe de Estado impulsado por la junta militar que gobernaba entonces en Grecia y ante el temor de que Chipre se integrara en ese país.
En 1983, la comunidad turcochipriota proclamó la República Turca del Norte de Chipre, reconocida únicamente por Ankara, que mantiene desplegados allí unos 35.000 soldados. Los repetidos intentos auspiciados por la ONU durante décadas para reunificar esta isla del Mediterráneo oriental bajo una federación bizonal no han prosperado hasta la fecha.