Las autoridades libanesas han actualizado este viernes el balance de víctimas y sitúan ya en cerca de 2.300 los muertos y en más de 7.500 los heridos por los ataques del Ejército israelí sobre territorio de Líbano desde comienzos de marzo y hasta última hora del jueves, momento en el que empezó a aplicarse el alto el fuego temporal anunciado horas antes por Estados Unidos.
El Ministerio de Sanidad de Líbano ha concretado que son 2.294 los fallecidos y 7.544 los heridos a raíz de la más reciente ofensiva israelí, según un comunicado difundido por la agencia estatal NNA. El departamento subraya que se trata de cifras provisionales derivadas de los bombardeos “hasta la medianoche del 16 de abril”, cuando se activó la tregua de diez días con Israel tras las conversaciones mantenidas el martes en Washington.
El recuento oficial incluye también un elevado número de trabajadores sanitarios, de los que cien han perdido la vida y 233 han resultado heridos en ataques israelíes desde el 2 de marzo, fecha en la que el partido-milicia chií Hezbolá respondió con el lanzamiento de proyectiles hacia territorio israelí a la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán.
En paralelo, Líbano e Israel han iniciado contactos directos con el objetivo de afianzar la tregua, que contempla que, bajo el paraguas de las garantías ofrecidas por Estados Unidos, Israel detenga sus operaciones contra el país mientras las milicias chiíes libanesas de Hezbolá cesan igualmente sus ataques contra territorio israelí.