El asalto registrado esta madrugada durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, que obligó a evacuar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la primera dama Melania y a todo su Gabinete, ha provocado una oleada de condenas por parte de aliados del mandatario, socios internacionales e incluso de figuras destacadas de la oposición.
Entre las primeras reacciones, previsibles por su cercanía personal con Trump, figuran las del presidente de Argentina, Javier Milei, y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quienes han celebrado que el jefe de la Casa Blanca haya salido ileso del suceso.
“Nos alivia saber que el Presidente y la Primera Dama se encuentran bien y a salvo”, ha manifestado Netanyahu en su nombre y en el de su mujer, Sara. “Enviamos nuestros mejores deseos de una pronta y completa recuperación al agente de policía herido y felicitamos al Servicio Secreto de los Estados Unidos por su rápida y decisiva actuación”, ha añadido.
Otra dirigente próxima a Trump, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha expresado su “plena solidaridad” y su “más sincero afecto” al presidente Trump, a la primera dama Melania, al vicepresidente JD Vance y a todos los asistentes “por lo ocurrido en la cena de los Corresponsales de la Casa Blanca de anoche”.
“Ningún odio político puede encontrar espacio en nuestras democracias. No permitiremos que el fanatismo envenene los lugares del libre debate y de la información. La defensa de la civilización del confronto debe seguir siendo la barrera infranqueable contra toda deriva intolerante, en protección de los valores que fundan nuestras naciones”, ha manifestado.
También se han pronunciado rivales políticos como el gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, que ha querido lanzar un mensaje de respaldo al presidente. “La prensa libre es fundamental en este país y la violencia nucna es aceptable”, ha indicado el gobernador.
Rechazo global a la violencia política
Junto a las muestras de apoyo personal, numerosos dirigentes han aprovechado para denunciar un nuevo episodio de violencia política en torno a Trump, en la línea de lo ocurrido durante el intento fallido de acabar con su vida en 2024, en un mitin celebrado en Pensilvania.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y su jefa de la diplomacia, Kaja Kallas, han reiterado que “la violencia política no tiene cabida en una democracia” y han subrayado que un acto “destinado a honrar la libertad de prensa jamás debería convertirse en un escenario de miedo”.
En la misma dirección se ha expresado el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que se ha sumado a las condenas recalcando que “la violencia nunca es el camino” y que “la humanidad solo avanzará a través de la democracia, la convivencia y la paz”.
Un “consternado” primer ministro británico, Keir Starmer, ha advertido de que “cualquier ataque a las instituciones democráticas o a la libertad de prensa debe ser condenado en los términos más enérgicos posibles”. A su vez, el presidente francés, Emmanuel Macron, “ha condenado que el “ataque armado contra el Presidente de los Estados Unidos anoche es inaceptable”, que “la violencia no tiene cabida en una democracia” y que Donald Trump tiene “todo” su apoyo.
En la misma línea, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, ha señalado que “la violencia y las amenazas contra políticos y periodistas socavan la democracia y son inaceptables”. “Mis pensamientos están con todos aquellos afectados por el incidente, incluidos los periodistas suecos que asistieron a la cena”, ha añadido.