La primera ministra de Lituania, Inga Ruginiene, ha negado este miércoles, en línea con la postura expresada previamente por Estonia, que Rusia esté preparando un ataque contra la región del Báltico, tal y como sostuvo la semana pasada el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, a quien ha instado a evitar este tipo de mensajes.
Ruginiene ha subrayado que “no hay señales” ni se dan las condiciones previas que apunten a esas supuestas intenciones de Rusia y ha recalcado que, si dispusieran de indicios en ese sentido, serían los primeros en adoptar “otro tipo de retórica”.
Aun así, ha remarcado que, gracias a la “importante” inversión en defensa y a su pertenencia a la OTAN, Lituania está preparada para reaccionar ante posibles “provocaciones y ataques híbridos” procedentes del exterior, citando el ejemplo de Bielorrusia, según informa el portal de noticias Delfi.
La semana pasada, Zelenski sostuvo que Rusia estaría valorando una nueva movilización militar con vistas a una ofensiva a gran escala contra Ucrania, o incluso contra los países bálticos, un escenario que suele aparecer de forma recurrente en sus avisos sobre los planes de Moscú frente a otros Estados europeos.
En esa ocasión, además de plantear esa posibilidad, el mandatario ucraniano puso en cuestión que la OTAN al completo reaccionara conforme establece el artículo 5 de la Alianza Atlántica. “Creo que quizás no todos los países quisieran hacerlo”, manifestó.
Esas consideraciones fueron rechazadas por Estonia, que señaló que no se corresponden con la información de la que disponen, sino más bien “todo lo contrario”. “Rusia no se encuentra en una posición muy fuerte en el frente ucraniano, ni tampoco económicamente”, declaró el ministro de Exteriores, Margus Tsahkna.