Los rebeldes hutíes de Yemen han anunciado este jueves que han llevado a cabo en las últimas horas varios ataques contra objetivos clave en Arabia Saudí, entre ellos el Ministerio de Defensa, la refinería de Yanbu y distintos aeropuertos del reino, en un contexto de intensificación de la guerra en Yemen.
Según el portavoz militar de las fuerzas hutíes, Yahya Sari, se han desarrollado cuatro operaciones militares “de alto nivel durante las últimas 48 horas” en las que se han utilizado “misiles balísticos y drones”.
La primera de estas acciones habría tenido como blanco la sede del Ministerio de Defensa saudí en Riad, la capital, seguida de un ataque contra el aeropuerto internacional de Dammam, “lo que provocó la interrupción del tráfico aéreo”, así como otro contra el aeropuerto internacional de Abha.
En otra de las operaciones, los hutíes apuntaron contra una refinería en Yanbu, una de las principales instalaciones petroleras de Arabia Saudí situada a orillas del mar Rojo. “El impacto fue directo, lo que provocó un incendio en el sitio objetivo”, ha detallado el portavoz castrense.
En su mensaje, Sari ha advertido de que “Las Fuerzas Armadas Yemeníes afirman que la amenaza del enemigo saudí de atacar a las tribus yemeníes no pasará desapercibida y que, en caso de que se involucre en la ejecución de esta amenaza, las consecuencias serán catastróficas e impredecibles para él, recurriremos a opciones mayores que no deseábamos tomar y le haremos responsable de las repercusiones de ello”.
El representante militar ha subrayado igualmente que los insurgentes yemeníes “continuarán sus operaciones” dentro del territorio saudí. “Están comprometidas a imponer la ecuación de contrarrestar el bloqueo con bloqueo, la escalada con escalada, y atacar las concentraciones pertenecientes al enemigo saudí hasta el cese de la agresión y el fin del bloqueo sobre nuestro país”, ha recalcado.
En las últimas semanas, los hutíes han incrementado de forma notable el lanzamiento de misiles y drones contra infraestructuras estratégicas saudíes, como respuesta al respaldo de la coalición internacional a las fuerzas del Gobierno yemení reconocido por la comunidad internacional, que a comienzos de octubre puso en marcha una ofensiva de gran envergadura para recuperar las zonas controladas por los rebeldes.