Los transportistas italianos sostienen los cortes de carretera para asegurar ayudas ante el encarecimiento del diésel

Los transportistas italianos mantienen los bloqueos en el sur para exigir más ayudas ante el alza del diésel, pese a las promesas del Gobierno de Salvini.

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Imagen de archivo de los bloqueos de transportistas en Italia. IPA / Zuma Press / Europa Press
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Los transportistas italianos han prolongado este jueves los cortes de tráfico en varias carreteras del sur del país con el objetivo de conseguir apoyos económicos suficientes que compensen el impacto del encarecimiento del diésel sobre el sector, mientras sindicatos y camioneros insisten en que las iniciativas planteadas por el Gobierno resultan insuficientes para aliviar la situación.

Las interrupciones del tráfico y las movilizaciones se mantienen en las regiones de Campania y Calabria, donde las principales vías llevan días bloqueadas, generando problemas de suministro en comercios y supermercados, con especial incidencia en la ciudad de Nápoles.

Pese a las promesas formuladas esta misma semana por el vice primer ministro y ministro de Transporte, Matteo Salvini, las protestas han seguido en la mayoría de los puntos ya afectados, si bien la intensidad de los bloqueos se ha reducido en territorios como Apulia, Molise o Sicilia.

Durante la mañana está previsto que el Consejo de Ministros se reúna para dar luz verde a varios decretos, entre ellos uno destinado también a responder a las demandas del sector agrícola. Esta reunión podría permitir la asignación de más de 500 millones de euros para afrontar la crisis derivada del precio del combustible.

El martes, Salvini afirmó que se encontraban mediando con organizaciones de transportistas a medida que avanzaban los bloqueos para hallar una solución cuanto antes. “Lo que podemos decir a los muchos transportistas que nos están siguiendo en directo ahora mismo es que liberaremos los fondos que ya existen y, si es posible, añadiremos más”, aseguró entonces, atribuyendo el retraso en la ejecución a “regulaciones europeas”.

Las protestas, que están provocando importantes atascos en el tráfico en el sur del país, escasez de carburante y problemas de abastecimiento de productos básicos, coinciden con las movilizaciones contra el elevado coste de la vida y la crisis de la vivienda. Esta situación ha obligado a las autoridades a desplegar 500 militares para contener los disturbios y saqueos registrados en la ciudad de Milán, en el norte de Italia.