Las autoridades de Chile han llevado a cabo un amplio despliegue policial simultáneo en todo el territorio nacional, que se ha saldado con la detención de más de 1.200 personas. El dispositivo, coordinado entre el Gobierno, la Fiscalía y Carabineros, ha tenido como finalidad principal localizar a individuos con órdenes judiciales pendientes y reforzar las tareas de prevención delictiva.
El subsecretario de Seguridad Pública, Andrés Jouannet, ha informado de los resultados y ha valorado positivamente el balance de la operación, desarrollada en las 16 regiones del país y en la que han participado miles de agentes. “Hemos concretado un megaoperativo exitoso con 1.220 detenciones a nivel nacional”, ha señalado ante los medios.
Posteriormente, Jouannet ha detallado en sus redes sociales el alcance del despliegue. “Más presencia policial. Más seguridad. Hoy informé los resultados de una nueva ronda nacional de servicios preventivos: 1.220 detenidos, con 4.858 carabineros desplegados y 1.270 medios logísticos en todo Chile”, ha matizado.
El operativo se ha puesto en marcha esta semana de forma coordinada en distintos puntos del país. Durante las intervenciones se han realizado decenas de miles de controles preventivos a peatones y conductores con el propósito de identificar a personas requeridas por la Justicia, según ha informado la prensa local.
En paralelo, las fuerzas de seguridad han efectuado registros en varias decenas de inmuebles vinculados a causas abiertas, con especial intensidad en las zonas metropolitanas de Santiago y Valparaíso, donde se ha concentrado una parte relevante de las diligencias.
Fruto de las actuaciones, las autoridades han comunicado la incautación de unos 55 kilogramos de drogas, además de 64 armas de fuego, más de 300 municiones y cerca de 200 vehículos.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Seguridad Pública ha precisado que otros dispositivos conjuntos con la Policía de Investigaciones (PDI) han elevado el total de arrestos por encima de los 1.400. De acuerdo con los datos oficiales, una proporción importante de los detenidos corresponde a personas buscadas por los tribunales, entre ellas algunas relacionadas con delitos graves.
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, ha resaltado la relevancia de estos operativos y ha expresado su reconocimiento al trabajo policial. “Anoche, en solo cuatro horas, más de 5.500 agentes policiales realizaron más de 44.000 controles y fiscalizaciones; 1.400 detenidos, varios de ellos por órdenes pendientes incluso por homicidios, otros detenidos por flagrancia. Agradecer a Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones que están haciendo su trabajo para cuidar a la ciudadanía”, ha afirmado en declaraciones recogidas por el diario chileno ‘La Tercera’.
Desde el Gobierno han adelantado que este tipo de macrodispositivos se seguirán implementando de forma periódica como parte de la estrategia para reforzar la seguridad pública y dar con personas con causas judiciales activas.