El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, apresado por Estados Unidos y recluido en Nueva York, ha subrayado en su habitual alocución semanal la ola de respaldo recibida desde numerosos países para asistir a Venezuela tras el doble terremoto del pasado 24 de junio, que ha dejado ya casi 4.500 fallecidos.
“Agradecemos profundamente la admiración y la solidaridad expresada por delegaciones, pueblos y gobiernos del mundo, que han compartido su esfuerzo en este momento tan difícil y doloroso para la patria”, ha planteado Maduro.
El dirigente venezolano ha destacado que “los testimonios emanados de la actuación heroica y solidaria del pueblo venezolano frente al doble terremoto del 24 de junio han admirado al mundo. Somos un pueblo de valores, con un corazón bendecido, que se crece en las dificultades”, insistiendo en la imagen de unidad y resistencia mostrada por la población.
Asimismo, ha recalcado que “somos un pueblo de valores, con un corazón bendecido, que se crece en las dificultades” y ha puesto el acento en la “emoción” con la que él y su esposa, Cilia Flores, también detenida en Estados Unidos, han contemplado “la fuerza espiritual de las familias, de las comunidades organizadas, de los rescatistas, de los médicos, de los bomberos, de Protección Civil, de la FANB, de los voluntarios y de todos los que han salido a salvar, acompañar y levantar”.
En su mensaje, Maduro ha recurrido a una referencia bíblica, “Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros” y ha cerrado su intervención con las palabras “Dios proveerá. Venezuela renacerá”.
El mandatario venezolano fue capturado junto a Cilia Flores el pasado 3 de enero durante una operación militar estadounidense en la que murieron más de un centenar de personas. Tras la incursión, ambos fueron trasladados a Nueva York, donde permanecen encarcelados. Tanto Maduro como la primera dama se han declarado no culpables de los cargos que se les atribuyen, vinculados con supuestas actividades de narcotráfico y una presunta conspiración para introducir cocaína en territorio estadounidense.