El Ejecutivo de Mauritania ha informado del auxilio a más de 200 migrantes, incluidos 28 menores de edad, que viajaban en una embarcación localizada frente a su litoral y que, según las primeras informaciones, habría zarpado desde Gambia. Esta actuación se produce pocos días después de otra operación en la misma zona en la que fueron rescatadas más de 190 personas.
En una nota difundida en redes sociales, el Ministerio de Pesca e Infraestructura Marítima y Portuaria explicó que la Guardia Costera localizó la barca sobre las 11.00 horas del martes. El departamento precisó que la embarcación habría salido de Barra con la intención de seguir la ruta migratoria que tiene a las Islas Canarias como principal destino.
Las autoridades detallaron que a bordo viajaban 204 ocupantes. De ellos, 143 eran de nacionalidad senegalesa, entre los que se contabilizan 20 menores. Además, se encontraban 48 ciudadanos gambianos, con ocho niños entre ellos, así como siete personas procedentes de Guinea y seis de Costa de Marfil.
“Esta operación forma parte de los esfuerzos continuos de la Guardia Costera de Mauritania para vigilar las aguas nacionales, combatir la migración irregular y realizar misiones de rescate, priorizando siempre la protección de la vida humana y la atención a las necesidades humanitarias, de conformidad con los procedimientos establecidos”, ha zanjado.
Según los datos publicados en su página web por la Organización Mundial para las Migraciones (OIM), desde 2014 han perdido la vida o desaparecido alrededor de 6.400 personas en esta ruta hacia el archipiélago canario, lo que la sitúa solo por detrás del desierto del Sáhara, donde se han documentado más de 7.000 fallecidos y desaparecidos.
La OIM ha señalado recientemente que se ha observado una caída en el número de llegadas de migrantes desde África occidental a Europa, con las Islas Canarias como principal punto de acceso. No obstante, advirtió de que el refuerzo de los controles en Marruecos, Mauritania y Senegal ha desplazado los puntos de salida aún más al sur, incrementando así el riesgo y la letalidad de estos trayectos.